{"id":1881,"date":"2019-12-21T19:43:40","date_gmt":"2019-12-21T19:43:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.torrijos1831.com\/?page_id=1881"},"modified":"2020-01-01T20:02:59","modified_gmt":"2020-01-01T20:02:59","slug":"semblanza","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/www.torrijos1831.com\/?page_id=1881","title":{"rendered":"Semblanza"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>SEMBLANZA DE JOS\u00c9 MAR\u00cdA DE TORRIJOS Y URIARTE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"865\" src=\"http:\/\/www.torrijos1831.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Torrijos-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2022\" srcset=\"http:\/\/www.torrijos1831.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Torrijos-1.jpg 700w, http:\/\/www.torrijos1831.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Torrijos-1-243x300.jpg 243w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Torrijos dibujado por Deveria. Grabado del Museo Rom\u00e1ntico de Madrid<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u201cLa vida del general Torrijos, sin tacha de ninguna clase, es a mi vista<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">su redacci\u00f3n la m\u00e1s sencilla, porque s\u00f3lo hay que decir la verdad<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">en la extensi\u00f3n de la palabra, s\u00f3lo la verdad\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">General Gurrea, compa\u00f1ero de Torrijos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Jos\u00e9 Mar\u00eda Torrijos y Uriarte (1791-1831), fue una persona excepcional en su \u00e9poca. Nacido en Madrid el d\u00eda 20 de marzo de 1791, en el seno de una familia de bur\u00f3cratas andaluces al servicio de la Corona espa\u00f1ola, sus padres fueron don Crist\u00f3bal de Torrijos y Chac\u00f3n, ayuda del c\u00e1mara de Carlos IV, y do\u00f1a Mar\u00eda Petronila Uriarte y Borja, descendiente de una noble familia de ascendencia americana.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Al conseguir su padre el 19 de agosto de 1801 que fuera paje de Carlos IV, se le concedi\u00f3 el privilegio de acceder a cargos eclesi\u00e1sticos, a empleos cortesanos o a una carrera militar distinguida.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Desde muy ni\u00f1o sinti\u00f3 una profunda vocaci\u00f3n por esta \u00faltima, por lo que la elecci\u00f3n no fue dif\u00edcil para \u00e9l. Una vida no c\u00f3moda en la que imperaba la disciplina, el valor, la abnegaci\u00f3n, los estudios, la constancia y el sacrificio. Con ella alcanz\u00f3 gran experiencia y criterio a trav\u00e9s de los acontecimientos pol\u00edticos y b\u00e9licos que sacudieron a la Espa\u00f1a de su tiempo: Guerra de la Independencia (1808-1814), Sexenio absolutista (1814-1820), Trienio Liberal (1820-1823) y D\u00e9cada Ominosa (1823-1833).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">El 13 de septiembre de 1804, tras los estudios realizados en la Corte, consigui\u00f3 el empleo de capit\u00e1n con plaza en el Regimiento de Infanter\u00eda Ultonia.<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">Ese mismo a\u00f1o, por indicaci\u00f3n de su padre, ingres\u00f3 en la prestigiosa Academia Militar de Ingenieros de Alcal\u00e1 de Henares para ampliar sus conocimientos militares.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Con prestancia y distinci\u00f3n en sus maneras, su aspecto f\u00edsico era el siguiente: cabello casta\u00f1o; cejas: \u00eddem; ojos azules; nariz: regular; cara ovalada.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Recto proceder, honor y patriotismo<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Su educaci\u00f3n, nivel intelectual, carrera militar, convicciones s\u00f3lidas, patriotismo, voluntad firme y conciencia sobre lo que le rodeaba, con una marcada generosidad hacia los dem\u00e1s, marcaron la actitud ante la vida de Jos\u00e9 Mar\u00eda Torrijos.<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">Varias decisiones tomadas por Torrijos a lo largo de su vida castrense, confirman sus virtudes militares, su recto proceder y conducta intachable, y tambi\u00e9n sentido del honor y amor por su patria.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022 El d\u00eda 2 de Mayo de 1808, ante la ausencia de \u00f3rdenes a su persona y empleo (era capit\u00e1n con plaza en el Regimiento Ultonia con licencia en Madrid a espera de incorporarse a su unidad que estaba en Gerona), acudi\u00f3 al lugar del fuego: el Parque de Artiller\u00eda de Montele\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022 Tras atravesar las l\u00edneas francesas y esquivar los fuegos de defensores y atacantes, lleg\u00f3 a la puerta principal del Parque, donde los ca\u00f1ones espa\u00f1oles a la voz del capit\u00e1n Daoiz disparaban a los sitiadores.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022 Sali\u00f3 de Montele\u00f3n por orden directa y expresa del capit\u00e1n Velarde.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022 Agregado por el capit\u00e1n general de Madrid al ej\u00e9rcito del mariscal Moncey que deb\u00eda de sofocar el levantamiento en Valencia, Murcia y Cartagena; Torrijos logr\u00f3 adelantarse con sus compa\u00f1eros hasta Valencia, integr\u00e1ndose en el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol que estaba organizando la defensa del territorio. Por necesit\u00e1rsele, entr\u00f3 r\u00e1pidamente en combate bati\u00e9ndose en sucesivos combates contra las fuerzas de Moncey.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022 Particip\u00f3 en diversos cercos y batallas, siempre en primera l\u00ednea y dando muestras de arrojo y dotes de mando. Fue herido en Tortosa y hecho cautivo.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022 Fugado de su prisi\u00f3n se incorpor\u00f3 de nuevo al ej\u00e9rcito espa\u00f1ol.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022 Durante la Guerra de la Independencia, por su valor y capacidad fue ascendido con rapidez y condecorado en varias ocasiones. En 1814, ya era brigadier con s\u00f3lo veintitr\u00e9s a\u00f1os (coronel al mando de una brigada).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022 Una vez terminada la contienda, estando en desacuerdo con la pol\u00edtica represiva del gobierno fernandino contra las colonias americanas (no olvidemos el ascendente americano de Torrijos por su v\u00eda materna), y ser la misi\u00f3n de car\u00e1cter voluntario, decidi\u00f3 no marchar con la fuerza expedicionaria a las \u00f3rdenes del general Morillo, en la cual hubiera ido de segundo en el mando, ostentando un empleo superior al que ten\u00eda entonces, pues participar en aquella empresa llevaba parejo su ascenso a mariscal de campo.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022 Afecto a las ideas liberales y constitucionalistas, tras su detenci\u00f3n en Murcia por parte de la polic\u00eda fernandina, tuvo ocasi\u00f3n para fugarse en varias ocasiones, pero no lo hizo: primero, para no comprometer a sus compa\u00f1eros y, segundo, por creer que el hecho de sufrir con su persona y empleo, prisi\u00f3n, era un buen ejemplo para la causa.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022 Tras el pronunciamiento de Riego (1820), ocup\u00f3 el cargo de jefe del Regimiento Fernando VII en Madrid. Pese a todas las presiones que sufri\u00f3 y prebendas de las que le quisieron hacer objeto durante aquel periodo, permaneci\u00f3 firme y con honor en el ejercicio de su mando, sin traicionar ni las obligaciones de su cargo ni sus ideales constitucionalistas.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022 Pese a la gran escasez de medios y las condiciones dif\u00edciles que le rodeaban, combati\u00f3 durante el Trienio a los absolutistas en Catalu\u00f1a y el Pa\u00eds Vasco.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022 Al ocurrir la invasi\u00f3n de los Cien mil hijos de San Luis, Torrijos tom\u00f3 cuatro decisiones que avalan su condici\u00f3n de militar de honor:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">&#8211; Carta de respuesta al rey tras revocar \u00e9ste su nombramiento de ministro de la Guerra.<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">&#8211; Rechazar el cargo como gobernador de la isla de Cuba, por querer permanecer en primera l\u00ednea de fuego ejerciendo el mando.<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">&#8211; Rechazar la Gran Cruz de San Fernando por no otorg\u00e1rsele seg\u00fan lo establecido en el reglamento de la misma.<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">&#8211; Enfrentamiento directo con el general Ballesteros en su puesto de mando, afe\u00e1ndole pese a ser superior suyo, su comportamiento y cobard\u00eda por no presentar combate contra los franceses.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022 El d\u00eda de su muerte pidi\u00f3 que no le vendaran los ojos y mandar el mismo el fuego de la escolta, honores que no se le concedieron.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Toma de conciencia pol\u00edtica<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Hay varios hechos que van a ser determinantes en la toma de conciencia pol\u00edtica del joven Jos\u00e9 Mar\u00eda Torrijos: sus valores, su formaci\u00f3n a trav\u00e9s de la lectura, el amor por su patria, la \u00e9tica de su conducta y la reflexi\u00f3n de lo que acontec\u00eda a su alrededor, con un criterio claro y determinante frente a la injusticia.<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">Parte de su conciencia se forj\u00f3 al ser testigo directo del desplome del Antiguo R\u00e9gimen espa\u00f1ol en la contienda contra Napole\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Durante el estado absoluto, el origen de cuna hab\u00eda sido determinante para alcanzar a edad temprana el empleo de oficial. Sin embargo, la Guerra de la Independencia (1808-1814), con la honrosa excepci\u00f3n de Bail\u00e9n, hab\u00eda demostrado la incapacidad de las tropas de borb\u00f3nicas para expulsar del territorio nacional a los ej\u00e9rcitos napole\u00f3nicos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">En batallas como Espinosa de los Monteros, Gamonal y Medina de Rioseco, con efectivos superiores a los que contaban los franceses y contando con el apoyo incondicional de las poblaciones cercanas, se lleg\u00f3 a la derrota debido, en parte, a la nulidad y falta de valor de los generales al mando, los cuales carec\u00edan de esp\u00edritu, preparaci\u00f3n militar y experiencia, ascendente sobre sus subordinados, planificaci\u00f3n para la estrategia, la t\u00e1ctica y log\u00edstica, y disposici\u00f3n para afrontar riesgos y penalidades.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Tras el desastroso final de la batalla de Oca\u00f1a, lo que quedaba de organizaci\u00f3n del antiguo ej\u00e9rcito borb\u00f3nico, se desmembr\u00f3. Una parte de los jefes y oficiales volvieron a sus casas solariegas, esperando el final de la guerra de forma c\u00f3moda. Otros, conscientes de sus deberes y responsabilidades, marcharon a los lugares donde todav\u00eda se conservaban n\u00facleos de unidades regulares. Casi todos ellos terminaron luchando en la \u00faltima fase de la guerra, encuadrados en las divisiones espa\u00f1olas que combatieron a las \u00f3rdenes del duque de Wellington. Este fue el caso de Torrijos. Para \u00e9l y otros j\u00f3venes militares, la patria era lo principal. Y la patria y la libertad personal se convirtieron en inseparables para Torrijos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Este concepto es clave para entender como Torrijos coincidi\u00f3 de pleno con otros hombres procedentes de las capas m\u00e1s humildes del pueblo que, arrojados y decididos, y por su especial carisma, arrastraron a millares de personas a la lucha contra los franceses, movidos por el ideal de darlo todo por la independencia de su patria.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Primero fueron jefes guerrilleros, y algunos de ellos como Espoz y Mina o Juan Mart\u00edn El Empecinado terminaron siendo generales, logrando con su tes\u00f3n y sacrificio expulsar a los invasores de ciudades, villas y provincias.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Reci\u00e9n llegado Fernando VII de su cautiverio en Francia (1814), declar\u00f3 nula la Constituci\u00f3n de 1812, restaurando de esta forma la monarqu\u00eda absoluta. El triunfo de la reacci\u00f3n en Europa, representada por la Santa Alianza tras la ca\u00edda de Napole\u00f3n, aval\u00f3 y potenci\u00f3 la decisi\u00f3n del monarca y su camarilla, que hicieron retornar a nuestro pa\u00eds al pasado, desapareciendo la figura del ciudadano con sus derechos y emergiendo nuevo la del s\u00fabdito carente de los mismos. Una vuelta atr\u00e1s en lo pol\u00edtico, social y econ\u00f3mico, que har\u00edan llegar tarde a Espa\u00f1a a todas las citas hist\u00f3ricas del siglo XIX. Precisamente, porque desde 1814 se fue creando el caldo de cultivo de la fragmentaci\u00f3n del pa\u00eds que lo precipitar\u00eda, de forma irremisible, a varias guerras civiles, con un terrible e irrecuperable desgaste de ideas, energ\u00edas y medios que incidir\u00e1n negativamente en el desarrollo industrial de Espa\u00f1a, perdiendo de esta forma nuestro pa\u00eds competencia en el exterior, mientras que en el interior se vivi\u00f3 la represi\u00f3n m\u00e1s absoluta.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">La mayor\u00eda de los militares que tan decisivamente hab\u00edan actuado contra los franceses en la Guerra de la Independencia fueron apartados de sus cargos, implant\u00e1ndose de nuevo a aquellos de \u201cnobleza de cuna\u201d, cuya incompetencia en la contienda (con excepciones como la de Casta\u00f1os o Palafox), y subordinaci\u00f3n al monarca hab\u00edan quedado de manifiesto.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">La falta de libertades y la comuni\u00f3n de Torrijos con la Constituci\u00f3n de 1812, nacida en parte por las reformas del ej\u00e9rcito que en ella se contemplaron, recibi\u00f3 un impulso m\u00e1s con la cruel muerte de Porlier en 1815. Por aquel entonces, Torrijos estaba al mando de las guarniciones de Murcia capital y de las plazas de Alicante y Cartagena. En estas ciudades entabl\u00f3 relaci\u00f3n con grupos de personas que ansiaban el retorno del r\u00e9gimen constitucional. Con ellas form\u00f3 reuniones patri\u00f3ticas en las que se debat\u00edan cuestiones filantr\u00f3picas y sociales.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Comprometido con el levantamiento del capit\u00e1n general de Catalu\u00f1a, Lacy, y tras el fracaso de \u00e9ste en 1817, Torrijos fue detenido junto a varios compa\u00f1eros, pasando tres dur\u00edsimos a\u00f1os en prisi\u00f3n bajo los interrogatorios y maltratos de la Inquisici\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">En aquellas l\u00f3bregas mazmorras, entre los gritos de los que padec\u00edan la incomunicaci\u00f3n y la tortura, se forj\u00f3 en \u00e9l la determinaci\u00f3n de luchar, hasta el final, por un sistema pol\u00edtico de libertades y derechos para sus ciudadanos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Cuando en 1820, gracias al levantamiento constitucionalista de Rafael del Riego en Cabezas de San Juan volvi\u00f3 el sistema constitucional, Torrijos, tras ser liberado, fue nombrado jefe del Regimiento Fernando VII, unidad de elite en Madrid que cubr\u00eda importantes servicios de guarnici\u00f3n en la plaza.<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, graves discrepancias pusieron en peligro el proyecto del sistema constitucional: la divisi\u00f3n de los propios liberales. Por un lado los moderados, dirigidos por los docea\u00f1istas de C\u00e1diz, y por otro los exaltados, j\u00f3venes pol\u00edticos y militares deseosos de una mayor rapidez en los cambios. La ra\u00edz del problema se gest\u00f3 en la Masoner\u00eda.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">El Trienio Liberal (1820-1823), fue un periodo inestable en el que no se alcanz\u00f3 el sosiego pol\u00edtico necesario, y en el que no cesaron los levantamientos de los absolutistas apoyados por amplios sectores del clero. La decisiva intervenci\u00f3n de la Europa reaccionaria de la Santa Alianza, con el envi\u00f3 al ej\u00e9rcito franc\u00e9s de los llamados Cien mil hijos de San Luis, termin\u00f3 por aniquilar al r\u00e9gimen constitucional espa\u00f1ol.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Tras la restauraci\u00f3n del absolutismo y dentro la llamada D\u00e9cada Ominosa (1823-1833), la represi\u00f3n contra los militares liberales lleg\u00f3 a su paroxismo. Varios generales fueron ejecutados, destacando por su crueldad los tratos y muertes de Rafael del Riego y Juan Mart\u00edn El Empecinado. Otros, como Espoz y Mina o el propio Torrijos (este \u00faltimo hab\u00eda alcanzado ya el empleo militar de mariscal de campo), tuvieron que exiliarse tras defender con bravura sus jurisdicciones ante los poderosos cuerpos de ej\u00e9rcitos franceses. Una dura emigraci\u00f3n vivida por Torrijos junto a su esposa, en Londres, desde 1824 hasta 1830.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">El texto pol\u00edtico del Manifiesto a la Naci\u00f3n firmado por Torrijos junto a Manuel Flores Calder\u00f3n, en el \u00faltimo a\u00f1o de su exilio en Inglaterra, definen a Torrijos como \u201cUn liberal qu\u00edmicamente puro, ni moderado ni exaltado\u201d. Un hombre de su tiempo, progresista e ilustrado, envuelto por las convulsiones que sacud\u00edan a su pa\u00eds y que no renunci\u00f3 a sus ideales pol\u00edticos, fijados estos en el r\u00e9gimen de una monarqu\u00eda constitucional.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Fue valiente y decidido, y leal a sus principios y valores. Aprendi\u00f3 mucho de lo vio y trat\u00f3, poniendo su clara inteligencia al servicio de cuanto hizo por su patria, pero no vislumbr\u00f3 el alcance y el da\u00f1o que puede hacer la traici\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Su generosidad para el futuro pol\u00edtico de su patria, es notorio, al oponerse al sistema de privilegios del cual \u00e9l mismo proven\u00eda y era beneficiario.<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">A pesar de los a\u00f1os de exilio vividos en Londres, Torrijos mantuvo el anhelo por las libertades de su pa\u00eds, as\u00ed como la integridad de sus ideales para derrocar al r\u00e9gimen absolutista restaurado por un ej\u00e9rcito extranjero, lo que le vali\u00f3 ser declarado el primer enemigo del monarca Fernando VII.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Nadie pudo frenar su irrevocable y arriesgada decisi\u00f3n de desembarcar en las playas de M\u00e1laga en diciembre de 1831, ni poner en duda su confianza en aquellos que le prometieron una situaci\u00f3n muy favorable para su intento. Ambas cosas le llevaron a la muerte.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Amor para siempre<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">En marzo de 1813, cuando contaba veintid\u00f3s a\u00f1os y ostentaba el empleo de coronel, Jos\u00e9 Mar\u00eda Torrijos contrajo matrimonio en Badajoz con la joven Luisa Carlota S\u00e1enz de Viniegra, de veinti\u00fan a\u00f1os e hija del intendente honorario del ej\u00e9rcito don Manuel S\u00e1enz de Viniegra.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">El aspecto de Luisa era el siguiente: metro y medio de estatura, cejas y cabellos oscuros, barbilla redonda, boca y nariz mediana y ojos azules.<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">La uni\u00f3n del matrimonio se bas\u00f3 en un gran amor, en toda la belleza y extensi\u00f3n de la palabra, cargado de romanticismo y compa\u00f1erismo: \u201cMe am\u00f3 hasta su \u00faltimo suspiro, con toda la fuerza de su pasi\u00f3n\u2026\u201d dej\u00f3 escrito Luisa.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Jos\u00e9 Mar\u00eda y Luisa s\u00f3lo tuvieron una hija, la cual muri\u00f3 poco tiempo despu\u00e9s de nacer en 1815. La pareja siempre estuvo junta, pese a las adversidades que hubo de superar con guerras, encarcelamientos y exilios.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Solamente se separaron en agosto de 1830, cuando Torrijos se dirigi\u00f3 a Gibraltar. Jam\u00e1s volvieron a verse.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Luisa Carlota S\u00e1enz de Viniegra dej\u00f3 el mejor testimonio para la memoria de su marido: la gran obra Vida del General D. Jos\u00e9 Mar\u00eda Torrijos y Uriarte publicada en 1860.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Ver v\u00eddeo<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Un notable nivel intelectual y un hombre diferente<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Sus estudios, la pasi\u00f3n por la lectura y la facilidad para aprender idiomas, dotaron a Torrijos de un notable nivel intelectual, a lo que se a\u00f1ad\u00eda su desenvoltura para escribir y expresarse, sus finos modales y prestancia aristocr\u00e1tica.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Durante el exilio en Londres, y con el fin de paliar la penuria econ\u00f3mica, fue relevante su labor de traductor en varias obras, no exentas de aportaci\u00f3n intelectual propia en sus pr\u00f3logos. Las m\u00e1s conocidas son las Memorias de Napole\u00f3n y las del general Miller.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">En Londres, Torrijos intim\u00f3 con un grupo de intelectuales ingleses que, desde los tiempos de estudiantes en la universidad de Cambridge, eran conocidos como los Ap\u00f3stoles de Cambridge, los cuales, aglutinados en torno al poeta John Sterling, hab\u00edan creado una sociedad estudiantil de debate cultural, n\u00facleo indiscutible de una brillante generaci\u00f3n inglesa caracterizada en lo pol\u00edtico por un ardiente liberalismo que traspasaba fronteras, y en lo literario por su gusto en la est\u00e9tica del romanticismo. La formaban, entre otros, el citado Sterling, Maurice, Alfred Tennyson, Arthur Hallam, John Kemble, Richard C. Trench\u2026<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Torrijos, que amaba la libertad de su patria por encima de todas la cosas, era justo el tipo de personaje que hac\u00eda volar la imaginaci\u00f3n y el entusiasmo de aquellos j\u00f3venes de corazones generosos y rom\u00e1nticos, tanto por el poder intelectual que demostraba como por su atractivo f\u00edsico, su fino talento, sus maneras, porte aristocr\u00e1tico y distinci\u00f3n, y su impresionante educaci\u00f3n. Era un hombre culto, que dominaba bien el ingl\u00e9s y franc\u00e9s.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Como escribi\u00f3 Carlyle, el general espa\u00f1ol lleg\u00f3 a ser en estas reuniones: \u201cMuy prominente y, a la larga, casi el objeto central\u201d, lo que dice mucho a favor de Torrijos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u201cSu vida parec\u00eda una novela. Casi adolescente se hab\u00eda distinguido por su valor en la guerra contra Napole\u00f3n; herido y prisionero hab\u00eda logrado fugarse. Lanzado a la conspiraci\u00f3n liberal fue perseguido y encarcelado. Durante su prisi\u00f3n no falt\u00f3 el episodio de fidelidad amorosa; Madame Torrijos entraba disfrazada por las noches en el castillo de Santa B\u00e1rbara en Alicante, donde estaba preso Torrijos. Luego los calabozos de la Inquisici\u00f3n, m\u00e1s tarde los combates de Catalu\u00f1a y la resistencia de Angulema en Cartagena. Por \u00faltimo, la tristeza del destierro y la pobreza.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u00a1Rom\u00e1ntica Espa\u00f1a! \u00bfNo hab\u00eda algo de quijotesco en aquel hombre arrojado, generoso y leal, que aunque tan necesitado \u00e9l mismo nunca ped\u00eda nada sino para los suyos? Nadie por los menos parec\u00eda encarnar mejor que \u00e9l la Espa\u00f1a noble y libre que Sterling y sus amigos seguramente imaginaban.\u201d (1)<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">(1) Liberales y rom\u00e1nticos de Vicente Llorens.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">S\u00f3lo con traici\u00f3n pudieron con \u00e9l<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Comisionado por la Junta Liberal exiliada en Londres, Torrijos lleg\u00f3 a Gibraltar el 9 de septiembre de 1830, desembarcando clandestinamente en bah\u00eda Rossia en uni\u00f3n de otros destacados constitucionalistas.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">El plan para derrocar al r\u00e9gimen absolutista estaba inspirado en el levantamiento de 1820: un rompimiento materializado esta vez con un desembarco en el litoral andaluz, que produjera sucesivos pronunciamientos en diferentes lugares del territorio nacional.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, durante un a\u00f1o las diversas tentativas que llevaron a cabo los liberales desde el Pe\u00f1\u00f3n, fracasaron: expedici\u00f3n de Manzanares a Estepona, ataques contra La L\u00ednea y Algeciras, levantamiento de C\u00e1diz\u2026<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Todo estaba dominado por la precariedad y la desesperanza cuando, de repente, apareci\u00f3 Viriato\u2026<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Escondido bajo ese nombre y formando parte de una sucia trama ideada por el gobierno fernandino, con falsas promesas de tropas comprometidas a favor de un levantamiento pro-constitucionalista, sedujo a Torrijos a un plan de desembarco en la costa de M\u00e1laga con el fin de capturarlo vivo y ejecutarlo.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">La experta bi\u00f3grafa de Torrijos, Irene Castells Olivan, profesora de la Universidad Complutense de Barcelona, se\u00f1ala en su obra Torrijos y M\u00e1laga, al gobernador de la ciudad Vicente Gonz\u00e1lez Moreno como Viriato, tras aportar una amplia documentaci\u00f3n que as\u00ed lo corrobora e interrelacionar los hechos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">En la noche del 30 de noviembre de 1831, salieron de Gibraltar las barcazas Santo Cristo del Grao y Pur\u00edsima Concepci\u00f3n, con Torrijos y sus cuarenta y ocho liberales, m\u00e1s doce marineros&#8230;<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">El 2 de diciembre, cuando las barcazas cruzaban a la altura de Cala de Mijas, fueron sorprendidas por fuego de ca\u00f1\u00f3n realizado desde el bergant\u00edn Neptuno, cuyo capit\u00e1n hab\u00eda prometido a los liberales escoltarlos hasta el lugar del desembarco: Ventas de Bezmiliana en el actual Rinc\u00f3n de la Victoria.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">El inesperado encuentro en las proximidades de Punta de Calaburra, oblig\u00f3 a Torrijos y sus compa\u00f1eros a realizar un precipitado desembarco en la playa de El Charc\u00f3n, donde quedaron embarrancadas las barcazas.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Tras la arenga de Torrijos en el monte Guajarzo, los expedicionarios de Gibraltar se adentraron por la ca\u00f1ada del Carrizo, pr\u00f3xima al Chaparral, hacia el interior&#8230;<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">Los liberales atravesaron el r\u00edo Oj\u00e9n, continuando su marcha por la realenga, actual camino de Campanales.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Progresando hacia Mijas, al anochecer, el grupo liberal lleg\u00f3 a las inmediaciones del pueblo, saliendo a su encuentro la milicia realista que realiz\u00f3 varias descargas de fusiler\u00eda.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Torrijos y los suyos, aprovechando las sombras de la noche, comenzaron un penoso ascenso por el arroyo de las Grajas, llegando a la dorsal de la sierra de Mijas, donde pernoctaron.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Al amanecer del d\u00eda 3, los expedicionarios de Gibraltar iniciaron el descenso por la vertiente noreste de la sierra, bajando hacia el Valle del Guadalhorce.<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">A mediod\u00eda, ya en las proximidades de Alhaur\u00edn de la Torre, la milicia absolutista abri\u00f3 fuego contra los liberales, oblig\u00e1ndoles a desviar su ruta hacia el norte.<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">Ante este nuevo contratiempo, Torrijos decidi\u00f3 que lo mejor era buscar un lugar seguro para poder descansar, visto el estado de agotamiento en el que se encontraban.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">La elecci\u00f3n recay\u00f3 en un cortijo blanco situado en la vertiente sur de la Sierra Llana: la Alquer\u00eda del conde de Mollina, a cuatro leguas de Alhaur\u00edn de la Torre.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Acogidos en aquella hacienda, al anochecer, los liberales terminaron siendo cercados por el batall\u00f3n de los Voluntarios Realistas de Co\u00edn, cuyo capit\u00e1n, Francisco Lome\u00f1a, realiz\u00f3 un furibundo ataque a la Alquer\u00eda al amanecer del d\u00eda 4, en el que fueron rechazados los asaltantes.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Presente en el cerco el propio gobernador de M\u00e1laga, Gonz\u00e1lez Moreno, se entrevist\u00f3 con Torrijos en el atardecer del mismo d\u00eda, sin que nadie pudiera escuchar la conversaci\u00f3n que mantuvieron ambos generales.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Para Torrijos, por su cargo e implicaci\u00f3n en el plan Viriato, Gonz\u00e1lez Moreno era la persona id\u00f3nea para deshacer la mala situaci\u00f3n en la que se encontraban en aquel cerco, donde adem\u00e1s de las unidades regulares procedentes de la capital, Regimiento Infante, 4\u00ba de L\u00ednea, provinciales de M\u00e1laga y Soria, y Regimiento de Caballer\u00eda Vitoria, 4\u00ba de Ligeros, se hab\u00edan incorporado Voluntarios Realistas de Alhaur\u00edn el Grande, Alhaur\u00edn de la Torre, Monda, \u00c1lora, C\u00e1rtama, Mijas, Oj\u00e9n y Marbella, as\u00ed como los Carabineros de la 11\u00aa Comandancia de Torremolinos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Pese a que se desconoce lo que hablaron, puede intuirse por lo que despu\u00e9s ocurri\u00f3, que Moreno propuso a Torrijos, que dadas las circunstancias, con tantos exaltados Voluntarios Realistas presentes en el sitio, el pronunciamiento que hab\u00eda tra\u00eddo al general liberal a M\u00e1laga, s\u00f3lo ser\u00eda efectivo con la presencia de ambos en la capital.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Adem\u00e1s, el traidor gobernador pudo informar a su v\u00edctima, que ten\u00eda noticias fidedignas sobre la progresi\u00f3n de contingentes de tropas realistas procedentes de C\u00e1diz, Sevilla, C\u00f3rdoba y Granada, las cuales se dirig\u00edan a marchas forzadas hasta all\u00ed para colaborar en la captura de los expedicionarios de Gibraltar.<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">Por lo tanto, ante la situaci\u00f3n sobrevenida tras el desembarco en El Charc\u00f3n, la propuesta de Moreno pudo cifrarse en fingir una rendici\u00f3n, trasladarlos a M\u00e1laga y, una vez all\u00ed, llevar a cabo el levantamiento.<\/span><\/strong><br \/><strong><span style=\"color: #000000;\">Quiz\u00e1s Torrijos, contrario de marchar hacia M\u00e1laga en situaci\u00f3n de detenido, pidi\u00f3 a Moreno unas horas m\u00e1s, con el fin de obtener noticias de los 2.500 liberales de la Axarqu\u00eda que, supuestamente, le estaban esperando en Bezmiliana.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Parece ser que el ladino gobernador le dio un plazo hasta el amanecer, en el cual si no hab\u00eda cambios, Torrijos tendr\u00eda que \u201caceptar\u201d la rendici\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Acordado el asunto, el general liberal regres\u00f3 a la Alquer\u00eda sin saber que, de nuevo, hab\u00eda sido enga\u00f1ado por su enemigo.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Los batallones pro-liberales de la Axarqu\u00eda no exist\u00edan \u00a1Nunca hab\u00edan existido!, y su posible progresi\u00f3n hacia M\u00e1laga era una pura ficci\u00f3n. Hab\u00edan sido parte del cebo tendido por Viriato para sacar a Torrijos de Gibraltar, y ahora lo iban a ser para su entrega sin resistencia.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">La rendici\u00f3n se efectu\u00f3 a las ocho horas y cuatro minutos del 5 de diciembre de 1831.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Trasladados a M\u00e1laga, Torrijos descubri\u00f3 la traici\u00f3n de la que hab\u00edan sido objeto en la Plaza de las Cuatro Calles (actual Plaza de la Constituci\u00f3n), siendo encerrado poco despu\u00e9s en el calabozo del cuerpo de guardia del Cuartel de Mundo Nuevo, mientras que sus compa\u00f1eros fueron ingresados en la C\u00e1rcel P\u00fablica.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Conocida en M\u00e1laga la orden de ejecuci\u00f3n firmada por el monarca, los liberales fueron trasladados en la tarde del 10 de diciembre al Convento de San Andr\u00e9s en el barrio de El Perchel, donde se les ley\u00f3 la sentencia de muerte.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">El fusilamiento se llev\u00f3 a cabo en la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente, en la playa de San Andr\u00e9s.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Torrijos cay\u00f3 en el primer grupo formado por veinticinco hombres. Los otros veinticuatro condenados, entre los que se encontraba el joven grumete, fueron aniquilados en una descarga posterior.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Solamente una bala acab\u00f3 con la vida de Torrijos. El proyectil entr\u00f3 por debajo de la sien y sobre el lateral de su p\u00f3mulo izquierdo, lo que hace sospechar que disparo tan preciso se debi\u00f3 m\u00e1s a un tiro de gracia que a la punter\u00eda de uno de los biso\u00f1os soldados del Provincial de Soria que integraban el piquete de ejecuci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Aquel 11 de diciembre cayeron junto a Torrijos hombres eminentes como Manuel Flores Calder\u00f3n, presidente de las Cortes espa\u00f1olas en 1823; Francisco Fern\u00e1ndez Golf\u00edn, ministro de la Guerra en 1823; Juan L\u00f3pez Pinto, bravo teniente coronel de Artiller\u00eda, o Robert Boyd, rom\u00e1ntico oficial brit\u00e1nico que con su fortuna hab\u00eda financiado gran parte de la empresa.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Indudablemente, el fin de llevar a cabo el pronunciamiento liberal fue la causa de la salida del Pe\u00f1\u00f3n el 30 de diciembre de 1831. Pero los determinantes que influyeron decisivamente para aceptar los riesgos inherentes del llamado plan Viriato, fueron la dif\u00edcil y penosa situaci\u00f3n que vivieron durante meses los exiliados en Gibraltar (desesperada en muchos momentos); y tambi\u00e9n la confianza puesta por Torrijos en la persona con que mantuvo correspondencia durante los \u00faltimos meses en la Roca.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">La confianza es un valor humano. Torrijos lo pose\u00eda sobradamente junto con la valent\u00eda, el tes\u00f3n, la voluntad, la sinceridad, la seguridad, la responsabilidad, la libertad, la justicia, la firmeza, la ilusi\u00f3n, la decisi\u00f3n, la amistad y el criterio. Torrijos viv\u00eda en sus propios valores y los revalidaba a diario en el trato directo con sus compa\u00f1eros de exilio, Flores Calder\u00f3n, L\u00f3pez Pinto, Golf\u00edn o Boyd. En esa relaci\u00f3n, la confianza fue fundamental para sobrevivir en Gibraltar.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Sabemos por la Historia, que a hombres de esp\u00edritus generosos, valientes y decididos, la confianza les condujo a la muerte. Ah\u00ed est\u00e1n los casos de William Wallace, El Empecinado o Emiliano Zapata. Creyeron que quienes les hablaban y suger\u00edan, pose\u00edan los valores que ellos mismo ten\u00edan, cuando en verdad esgrim\u00edan la falsedad, el enga\u00f1o y la traici\u00f3n: los mortales enemigos de la confianza.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Los tres personajes hist\u00f3ricos citados en el p\u00e1rrafo anterior, al igual que el propio Torrijos, fueron v\u00edctimas de lo que m\u00e1s detestaron: la traici\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Torrijos nunca fue un ingenuo ni ligero en sus decisiones. Por las cartas escritas al personaje escondido tras el nombre de Viriato, conocemos hoy como le pidi\u00f3 seguridades y confirmaciones en varias ocasiones. Y en esas \u201cseguridades\u201d y en los \u201cvalores\u201d del que le escrib\u00eda, confi\u00f3.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Traici\u00f3n s\u00f3lo ha vencido al valiente<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">(Jos\u00e9 de Espronceda)<\/span><\/strong><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SEMBLANZA DE JOS\u00c9 MAR\u00cdA DE TORRIJOS Y URIARTE \u00a0 Torrijos dibujado por Deveria. Grabado del Museo Rom\u00e1ntico de Madrid \u201cLa vida del general Torrijos, sin tacha de ninguna clase, es a mi vistasu redacci\u00f3n la m\u00e1s sencilla, porque s\u00f3lo hay que decir la verdaden la extensi\u00f3n de la palabra, s\u00f3lo la verdad\u201d General Gurrea, compa\u00f1ero&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1881"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1881"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1881\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2025,"href":"http:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1881\/revisions\/2025"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1881"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}