{"id":4177,"date":"2023-09-13T08:38:07","date_gmt":"2023-09-13T08:38:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.torrijos1831.com\/?p=4177"},"modified":"2023-11-11T10:52:55","modified_gmt":"2023-11-11T10:52:55","slug":"se-van-a-cumplir-los-doscientos-anos-de-la-derrota-de-las-tropas-de-rafael-del-riego-en-jodar-jaen-ante-tropas-de-los-cien-mil-hijos-de-san-luis","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.torrijos1831.com\/?p=4177","title":{"rendered":"Se van a cumplir los doscientos a\u00f1os de la derrota de las tropas de Rafael del Riego en J\u00f3dar (Ja\u00e9n), ante tropas de los Cien mil hijos de San Lu\u00eds."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Asociaci\u00f3n Torrijos 1831.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Una vez m\u00e1s, desde la web de nuestra Asociaci\u00f3n Torrijos 1831, tratamos de recordar episodios hist\u00f3ricos relacionados con los liberales decimon\u00f3nicos que se enfrentaron al poder absoluto que representaba Fernando VII. En esta ocasi\u00f3n, lo haremos sobre lo sucedido en aquel tr\u00e1gico 1823, en el ocaso del Trienio Liberal (1820-1823). Nos encontramos en 2023 y, por tanto, en un a\u00f1o para ir recordando diversos bicentenarios que van a ir cayendo, sucesivamente, conforme vayamos pasando las hojas del calendario. En este 15 de septiembre, se van a cumplir los doscientos a\u00f1os de la derrota de las tropas constitucionalistas del general Rafael del Riego en la localidad jienense de J\u00f3dar, ante las tropas francesas del ej\u00e9rcito franc\u00e9s de los Cien Mil hijos de San Lu\u00eds, enviadas por la Santa Alianza europea, tras la decisi\u00f3n tomada en el Congreso de Verona para acabar con el r\u00e9gimen constitucional espa\u00f1ol y llevar de nuevo a nuestro pa\u00eds al absolutismo tan deseado por Fernando VII. Aquel ej\u00e9rcito extranjero, llamado por el propio monarca y mandado por el duque de Angulema, entr\u00f3 en Espa\u00f1a el 7 de abril de 1823. Si nos atrae la lectura de los acontecimientos que precedieron al combate de J\u00f3dar, veremos que, a la altura del 15 de septiembre de aquel a\u00f1o, era una misi\u00f3n imposible para Riego y sus hombres, conseguir el \u00faltimo objetivo que se hab\u00edan propuesto: alcanzar Cartagena, donde les estaba esperando el general Jos\u00e9 Mar\u00eda Torrijos y Uriarte, que manten\u00eda izado el pabell\u00f3n constitucional en aquella plaza, as\u00ed como en las de Alicante y Pe\u00f1\u00edscola. Puede decirse, que antes de la llegada del verano las cosas iban ya muy mal para los defensores del r\u00e9gimen constitucional. Los generales Morillo y La Bisbal, se hab\u00edan pasado al bando absolutista, y el general Ballesteros, no cesaba de retroceder con el ej\u00e9rcito nacional m\u00e1s numeroso, el 2\u00ba de Operaciones, haci\u00e9ndolo sin presentar batalla. El propio Torrijos se hab\u00eda enfrentado verbalmente a \u00e9l, en su campamento, ech\u00e1ndole en cara que no librara combate alguno hasta el momento, y que con ese proceder estaba hundiendo a la Espa\u00f1a constitucional.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #800000;\">Riego asume el mando del 3\u00ba Ej\u00e9rcito de Operaciones.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">En Sevilla, se design\u00f3 al general Rafael del Riego para el mando del 3\u00ba Ej\u00e9rcito de Operaciones, acantonado en M\u00e1laga. Cuando lleg\u00f3 a esta capital la encontr\u00f3 sumida en un caos y con las tropas en grave estado de indisciplina. El 3\u00ba Ej\u00e9rcito de Operaciones carec\u00eda de log\u00edstica propia, y menos de v\u00edas seguras para ser abastecido de v\u00edveres, dinero, armamento y pertrechos, en su progresi\u00f3n. Para poder marchar con prontitud hacia el norte y ser medianamente operativo en la campa\u00f1a, los mandos superiores de aquel ej\u00e9rcito s\u00f3lo ten\u00edan la peor y m\u00e1s extrema de las soluciones: hacer forzosas requisas y expoliar cuanto pudieran. As\u00ed, M\u00e1laga fue esquilmada. Con parte de lo recogido, Riego envi\u00f3 un convoy mar\u00edtimo para Cartagena de v\u00edveres, armamento, dinero, plata y oro, esto \u00faltimo de las requisas en las iglesias. Sin embargo, aquel convoy en su mayor parte fue capturado por naves bajo pabell\u00f3n franc\u00e9s, precisamente cuando sus fuerzas terrestres francesas ya estaban llegando a M\u00e1laga, lo que apresur\u00f3 la salida de Riego y sus tropas constitucionalistas. Con este forzado movimiento, Riego se qued\u00f3 sin retaguardia en el litoral oriental de Andaluc\u00eda, ya que, con M\u00e1laga ocupada y Almer\u00eda recientemente rendida con los ochocientos hombres de guarnici\u00f3n, se quedaba sin puerto de reembarque en esta importante zona. A partir ah\u00ed, el objetivo de Riego fue encontrar al general Francisco Ballesteros y su ej\u00e9rcito, para unir sus tropas con las de \u00e9l. Esto se verific\u00f3 en Priego, el 10 de septiembre, no sin mediar antes un intento de enfrentamiento entre las fuerzas que mandaban ambos generales. El encuentro fue decepcionante para Riego, pues Ballesteros ya hab\u00eda firmado la capitulaci\u00f3n el 21 de agosto ante el general franc\u00e9s Gabriel Molitor. La descomposici\u00f3n del ej\u00e9rcito de Ballesteros era clara: los regimientos se disgregaban y los desertores escapaban por donde pod\u00edan. Muy contrariado, Riego hizo prisionero a Ballesteros y su Estado Mayor, pero estos lograron escapar. El h\u00e9roe de las Cabezas de San Juan s\u00f3lo pudo intentar atraerse a algunas unidades, y con las que lo logr\u00f3, sus actuaciones terminar\u00edan siendo fatales en los pr\u00f3ximos enfrentamientos con los franceses.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Un ej\u00e9rcito sin recursos, viviendo del saqueo de las poblaciones, en un contexto b\u00e9lico y geogr\u00e1fico rodeado de enemigos, y sin retaguardia posible.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">El poderoso ej\u00e9rcito franc\u00e9s ya solo ten\u00eda que dar caza a la \u00fanica fuerza de maniobra, constitucionalista que quedaba de Madrid hasta Tarifa: la columna de Riego, constituida por 4.000 infantes y 1.500 jinetes (que llevaban cintas verdes para ser identificados). Esta fuerza entr\u00f3 en Martos el d\u00eda 12 de septiembre, donde hab\u00eda poderosos serviles que hab\u00edan huido, siendo asaltadas sus casas. A mediod\u00eda, el ej\u00e9rcito constitucionalista se puso en marcha hacia Ja\u00e9n, llegando a la capital al anochecer y hosped\u00e1ndose Riego en la casa del obispo. Cuando a las once de la ma\u00f1ana del 13, la tropa liberal se encontraba en la Plaza de Santa Mar\u00eda, empaquetando lo que hab\u00eda expoliado, entr\u00f3 un jinete alertando, que los franceses ven\u00edan por el camino de Martos. Los tambores tocaron generala, decidiendo Riego aguantar en la Puerta de Martos, ocupando para ello una altura pr\u00f3xima con dos batallones de la I Brigada, mientras que a la caballer\u00eda le design\u00f3 salir al llano por la Puerta de Barrera. El resto de la infanter\u00eda permaneci\u00f3 desplegada esperando \u00f3rdenes de Riego. Sobre las dos de la tarde aparecieron los franceses, llevando delante de ellos varios monjes y curas espa\u00f1oles que iban informando a los franceses de todo. Riego y sus mandos superiores se percataron que la fuerza enemiga era muy numerosa. Por una parte las tropas del general Bonnemains iban a acometer contra la Puerta de Martos, y por la Puerta de la Fuente de la Pe\u00f1a, las del conde de Molitor y la del mariscal de campo espa\u00f1ol, Juan S\u00e1nchez Cisneros. Temiendo verse envueltas en el casco urbano de la ciudad, las tropas liberales atravesaron atropelladamente Ja\u00e9n, de oeste a este, perdiendo efectivos. Finalmente, unos 1.500 de infanter\u00eda y 500 de caballer\u00eda, escaparon por la parte oriental, hacia la zona del cerro del Calvario. Riego hab\u00eda mandado en primer lugar al convoy, con fuerte escolta, por el camino hacia Mancha Real; y para hacer frente a los 800 jinetes franceses, con los que se encontr\u00f3 en aquella zona, tom\u00f3 posiciones en el cerro del Calvario, desplegando su tropa en las proximidades de la ermita. Ser\u00eda un combate encarnizado en el que los constitucionalistas cargaron con valor a la bayoneta, destacando especialmente el batall\u00f3n Galicia y el de los nacionales de M\u00e1laga. Pero aquel esfuerzo les llev\u00f3 a perder m\u00e1s efectivos. Ya no hubo otra soluci\u00f3n para el grueso de los liberales que la de iniciar una marcha forzada a Mancha Real, perseguidos por las tropas de Bonnemains. La retaguardia de Riego libr\u00f3 continuos combates con los franceses, favorecidos los espa\u00f1oles en la ocultaci\u00f3n que les ofrec\u00edan los espesos olivares. S\u00f3lo se apagaron los disparos al cerrarse la noche. Exhausta y muy mermada por las bajas y desertores, la tropa constitucionalista lleg\u00f3 a la plaza de Mancha Real donde pudo tomar una distribuci\u00f3n de pan y vino. Poco dur\u00f3 el descanso, pues hubo que continuar en la oscuridad hacia Jimena, por un p\u00e9simo camino con profundas quebradas en los laterales y malos pasos, que la muy agotada tropa soport\u00f3 hasta el agotamiento., La decisi\u00f3n de Riego, de marchar hacia J\u00f3dar, llevaba la intenci\u00f3n de alcanzar \u00dabeda, para que se le uniera la parte del ej\u00e9rcito de Ballesteros all\u00ed acantonada (que se consideraba todav\u00eda \u201cno contaminada\u201d), y tambi\u00e9n, poder tomar definitivamente el camino a Cartagena a trav\u00e9s de las monta\u00f1as de Ja\u00e9n. Pero el contingente de Riego se encontraban cada vez m\u00e1s agotado, y lo que es peor: rodeado por las tropas francesas mandadas por los generales Bonnemains y Foissat-Latour, y las del coronel d\u00b4Argout. Entre nueve y diez de la ma\u00f1ana del d\u00eda 14 de septiembre, la brigada de vanguardia de Riego (unos 150 hombres), entr\u00f3 en J\u00f3dar. La segunda brigada, con Riego y la caballer\u00eda, entr\u00f3 a las once. Se calcula que, para entonces, los constitucionalistas eran 1.500 de infanter\u00eda y 500 jinetes, aunque hay fuentes que disminuyen bastante estas cifras. A primera hora de la ma\u00f1ana del 15 de septiembre, los tambores constitucionalistas redoblaron estrepitosamente, anunciando la llegada de un enemigo que no daba tregua en su persecuci\u00f3n. Aparec\u00eda la caballer\u00eda de los cazadores franceses de la Guardia Real mandada por el coronel d\u00b4Argoult.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>El combate de J\u00f3dar.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">La moral de combate para los constitucionalistas ya era muy escasa, por el terrible agotamiento que padec\u00edan en los \u00faltimos d\u00edas, las derrotas con gran n\u00famero de bajas, acompa\u00f1adas por las continuas deserciones, as\u00ed como las persecuciones implacables por parte de un enemigo que no quer\u00eda soltar a una presa a la que consideraba, cada d\u00eda que pasaba, m\u00e1s d\u00e9bil. Convencido Riego que el enemigo les cortar\u00eda la retirada en J\u00f3dar, como ya lo hab\u00eda intentado en Ja\u00e9n, el general se adelant\u00f3, desplegando su tropa al este de J\u00f3dar, en la cercana la colina de La Lengua, pr\u00f3xima el camino del Paso y a la zona donde, en la actualidad, se encuentra el cementerio de J\u00f3dar. Hemos visitado el lugar, y visto \u201cin situ\u201d el espacio topogr\u00e1fico de aquella acci\u00f3n. Un buen trabajo liderado por el Ayuntamiento de J\u00f3dar, utiliz\u00e1ndose met\u00f3dicamente detectores de metales en la colina de La Lengua (poco modificada desde la \u00e9poca que relatamos), con el fin de recoger la munici\u00f3n francesa que la bati\u00f3, y toda ella (numerada), pasada a un mapa topogr\u00e1fico digital, nos dar\u00eda al d\u00eda de hoy (cient\u00edficamente), las fluctuaciones de aquel combate. El general liberal coloc\u00f3 varias guerrillas en los olivares; al grueso de la infanter\u00eda en la falda y parte alta de la colina de La Lengua y, finalmente, a la caballer\u00eda en la llanura, cubriendo el flanco derecho, para evitar que fuera interceptada la marcha hacia el este. Comenz\u00f3 un fuerte tiroteo entre ambas formaciones enemigas. En el momento \u00e1lgido del combate, intervino la caballer\u00eda francesa bajo el fuego cruzado de los espa\u00f1oles, sin que respondiera la caballer\u00eda espa\u00f1ola. No s\u00f3lo fallaron aquellos jinetes en ese momento crucial, sino que llevaron a cabo algo peor: la defecci\u00f3n, abandonando el campo de batalla. Pero la infanter\u00eda constitucionalista insuflada por los gritos de \u00e1nimos de Riego carg\u00f3 valientemente a la bayoneta contra la caballer\u00eda francesa. Entre aquellos infantes estaba el cu\u00f1ado de Riego, Antonio, casi un ni\u00f1o, que se hab\u00eda unido a la columna de M\u00e1laga, y que cay\u00f3 prisionero en esta acci\u00f3n. El general espa\u00f1ol, sable en mano, en medio del fragor del combate, recibi\u00f3 un pistoletazo enemigo que le quem\u00f3 el pantal\u00f3n e hiri\u00f3 su rodilla, terminando muerto su caballo. El teniente de ingenieros, Agust\u00edn Lanuza le ofreci\u00f3 el suyo para que escapara, ya que la infanter\u00eda espa\u00f1ola, con ostensibles bajas, empez\u00f3 a retroceder. La faltas de fuerzas por las agotadoras marchas de los d\u00edas anteriores, rindi\u00f3 brazos, piernas y mentes. Casi no pod\u00edan sostenerse los nacionales. La caballer\u00eda francesa carg\u00f3 con sus sables acuchillando a cuantos pudo, en los mismos lugares que defend\u00edan las formaciones. La desbandada se produjo entonces, intentando los supervivientes alcanzar el r\u00edo, pues la sed les atormentaba. Para los fugitivos ya s\u00f3lo quedaba intentar escapar hacia el este, cosa que Riego logr\u00f3 con una treintena de sus hombres, entre ellos varios jefes y oficiales, la mayor\u00eda de ellos a caballo. Otros grupos constitucionalistas tambi\u00e9n lo hicieron en varias direcciones pero, o bien fueron capturados, o terminaron por entregarse a los franceses o las autoridades absolutistas. Entre los primeros destaca el grupo mandado por el coronel jefe de la II Brigada, Ignacio Aguirre, apoyado por su ayudante de E.M. Tom\u00e1s Yarto, que intent\u00f3 llegar a Cartagena, pero fue interceptado y hecho prisionero en la villa de Oria (Granada), por el comandante realista Lu\u00eds Moreno. Esas fueron las consecuencias del combate de J\u00f3dar que supusieron el final del 3\u00ba Ej\u00e9rcito de Operaciones del general Rafael del Riego, donde los constitucionalistas perdieron 60 hombres entre heridos y muertos (entre ellos varios oficiales), y les fueron hechos 613 prisioneros. Los franceses capturaron la bandera del Regimiento \u00c1frica.<\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Asociaci\u00f3n Torrijos 1831. Una vez m\u00e1s, desde la web de nuestra Asociaci\u00f3n Torrijos 1831, tratamos de recordar episodios hist\u00f3ricos relacionados con los liberales decimon\u00f3nicos que se enfrentaron al poder absoluto que representaba Fernando VII. En esta ocasi\u00f3n, lo haremos sobre lo sucedido en aquel tr\u00e1gico 1823, en el ocaso del Trienio Liberal (1820-1823). 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