{"id":5110,"date":"2024-03-21T12:38:20","date_gmt":"2024-03-21T12:38:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.torrijos1831.com\/?p=5110"},"modified":"2024-03-23T12:49:44","modified_gmt":"2024-03-23T12:49:44","slug":"la-venganza-contra-los-liberales-constitucionalistas-que-quedaron-en-espana-al-iniciarse-la-decada-ominosa-1823-1833","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/?p=5110","title":{"rendered":"La venganza contra los liberales constitucionalistas que quedaron en Espa\u00f1a al iniciarse la D\u00e9cada Ominosa (1823-1833)."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Asociaci\u00f3n Torrijos 1831 21\/03\/2024<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Hace doscientos a\u00f1os, nuestro pa\u00eds estaba sumergido en lo m\u00e1s terrible de la D\u00e9cada Ominosa (1823-1833). Como hemos citado en un art\u00edculo anterior, Torrijos y su mujer, con destacados defensores de Cartagena, pudieron marchar al exilio en Francia, gracias a las capitulaciones firmadas con las autoridades militares francesas. Lo mismo ocurri\u00f3 con centenares de liberales de diferentes puntos del pa\u00eds que lograron escapar. Pero \u00bfQu\u00e9 paso con los que no pudieron hacerlo?<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Una vez implantado de nuevo en el poder Fernando VII, en octubre de 1823, el absolutismo dedic\u00f3 todas sus energ\u00edas a la demolici\u00f3n institucional, legislativa y econ\u00f3mica, del r\u00e9gimen constitucional, as\u00ed como a acabar con la masa social que lo hab\u00eda sostenido: los liberales. Esta represi\u00f3n fue tan extrema, que figura como una de las m\u00e1s crueles y negras en la historia contempor\u00e1nea espa\u00f1ola. Sin embargo, a\u00fan ser\u00eda peor su herencia, el legado que nos dej\u00f3, pues aquella violencia pol\u00edtica ejercitada y dirigida desde la c\u00fapula del poder del estado absoluto, durante tantos a\u00f1os, crear\u00eda una fractura en la sociedad espa\u00f1ola, cuyos males, especialmente los inculcados en las mentalidades, desgraciadamente, pervivieron a trav\u00e9s del tiempo, percibi\u00e9ndose incluso al d\u00eda de hoy, especialmente, por la intransigencia, el rechazo (incluso con odio), por el que piensa diferente.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Conviene se\u00f1alar, que en contrapartida a ese poder del gobierno absolutista, practicando el terror sin freno durante varios a\u00f1os, los cambios pol\u00edticos que llevaron a cabo los constitucionalistas espa\u00f1oles entre 1812 y 1814, nunca fueron sangrientos, con una clara diferencia respecto al tr\u00e1nsito al poder parlamentario en Inglaterra, y el paso al sistema constitucional en Francia, que s\u00ed lo fueron. Tampoco los constitucionalistas espa\u00f1oles hab\u00edan atentado, en palabra, maltrato u obra, contra la persona de Fernando VII, al que siempre reconocieron como rey, muy al contrario, tambi\u00e9n, a los casos de Inglaterra y Francia, cuyos respectivos reyes, Carlos II y Lu\u00eds XVI, fueron decapitados. Por m\u00e1s que trataron de imput\u00e1rselo, los constitucionalistas espa\u00f1oles no fueron afrancesados, pues desde C\u00e1diz, las Cortes mantuvieron continuamente y durante seis largos a\u00f1os, la lucha contra los ej\u00e9rcitos napole\u00f3nicos, hasta conseguir su expulsi\u00f3n definitiva del pa\u00eds, no queriendo nunca en el trono a un rey franc\u00e9s, y s\u00ed el retorno de Fernando VII.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Volviendo al inicio y motivo de este art\u00edculo, citamos, que para aquellos constitucionalistas que no hab\u00edan logrado salir de Espa\u00f1a a finales de 1823, comenzaron las ejecuciones, los encierros prolongados en c\u00e1rceles nauseabundas, las torturas sin l\u00edmites, las humillaciones por calles y plazas, los confinamientos en domicilios, los exilios a otras provincias, o bien, a territorios mucho m\u00e1s lejanos, como las colonias de ultramar. En las ciudades y pueblos el terror llevado a cabo por los realistas absolutistas se hizo insufrible. En muchos casos, cl\u00e9rigos y frailes, exhortaban a la masa realista a cometer todo tipo de excesos y atropellos. La barbarie se pod\u00eda encontrar al doblar una esquina, o al llegar al propio domicilio. A muchos liberales se les arrancaron las patillas y bigotes, en vivo, y a otros se les pase\u00f3 tirados por una soga y con un cencerro colgado al cuello, o bien con las manos atadas a la espalda, montados sobre un asno. El joven poeta Ventura Vega, s\u00f3lo por el \u201creputado crimen\u201d de llevar el cabello largo, fue acosado por una turba en la Puerta del Sol, y despu\u00e9s de maltratarlo brutalmente, lo sentaron sobre una cubeta y le cortaron el pelo con una larga tijeras con las que se esquilaban las caballer\u00edas (termin\u00f3 encerrado en el convento de los trinitarios de calle Atocha). En cualquier pueblo, aldea o ciudad, se apaleaba a los que durante el Trienio (1820-1823), hab\u00edan formado parte de la Milicia Nacional. No pocos murieron linchados quedando tullidos o muertos a manos de una plebe fanatizada. El gran ge\u00f3grafo Tedoro Antill\u00f3n, un intelectual de reconocido prestigio que hab\u00eda sido profesor de Torrijos en el Colegio de Nobles, muri\u00f3 a consecuencia de uno de estos apaleamientos. Hubo encarcelamientos en masa, destrozos y saqueos de casas y negocios\u2026 Fue una represi\u00f3n brutal basada en el matonismo despiadado, por el n\u00famero de los que lo ejercitaban y la indefensi\u00f3n absoluta de las v\u00edctimas (podr\u00eda compararse a los excesos cometidos en el profundo sur de los Estados Unidos, tras la Guerra de Secesi\u00f3n, contra la desprotegida poblaci\u00f3n negra). Aquella persecuci\u00f3n para el exterminio fue predicada desde los p\u00falpitos y practicada por las turbas urbanas de filiaci\u00f3n absolutista, en la que destacaban por su fanatismo los Voluntarios Realistas, milicia formada en lo m\u00e1s profundo del sector \u201capost\u00f3lico\u201d del r\u00e9gimen fernandino. Desde la c\u00fapula del Estado, la sucesi\u00f3n de m\u00faltiples \u00f3rdenes y decretos represivos hizo imposible la vida de los liberales, especialmente, en los pueblos, donde se ejerci\u00f3 una omnipresente estrategia de acoso en la que se un\u00edan la persecuci\u00f3n pol\u00edtica y la venganza personal. Adem\u00e1s, aparecieron las Juntas de Purificaciones, para depurar liberales de la administraci\u00f3n, y las Comisiones Militares, como instancias sumar\u00edsimas para la represi\u00f3n de los militares con pasado relacionado con el sistema constitucional. Por si esto no fuera poco, fueron creadas varias sociedades secretas, nutridas por eclesi\u00e1sticos, antiguos inquisidores, polic\u00edas de la \u201cparalela pol\u00edtica\u201d y funcionarios adictos al absolutismo, como la Junta Concepcionista, La Estrella o El \u00c1ngel Exterminador, cuyo fin concreto fue el aniquilamiento f\u00edsico de los liberales.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"color: #800000;\">Sin piedad.<\/span> <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Entre los personajes que desde el absolutismo ejercieron su represi\u00f3n con m\u00e1s sa\u00f1a y rigor contra los constitucionalistas, destac\u00f3 Carlos de Espa\u00f1a, capit\u00e1n general de Catalu\u00f1a, que instaur\u00f3 un aut\u00e9ntico r\u00e9gimen de terror desde su cuartel general situado en la Ciudadela de Barcelona, fortificaci\u00f3n odiada por los barceloneses porque simboliz\u00f3 una represi\u00f3n atroz y sanguinaria. Su crueldad en el gobierno del Principado, desde 1827, hizo que se le conociera como \u00abEl Tigre de Catalu\u00f1a\u00bb. Este deplorable personaje, desde su alto cargo pol\u00edtico-militar, ejerci\u00f3 su tiran\u00eda a trav\u00e9s de excentricidades religiosas, bromas brutales y ataques de furia homicida. Curiosamente, este asesino pasaba por ser una persona sumamente religiosa, iba a misa con escapularios y medallas, simulando, de vez en cuando, un gran \u00e9xtasis en los templos, con un fervor exterior exageradamente falso y rid\u00edculo. Debido a sus creencias en la fe, oblig\u00f3 a rezar el rosario a los trabajadores al t\u00e9rmino de la jornada laboral en las f\u00e1bricas. Quien no lo cumpliera, o quien no llevara el rosario, ser\u00eda encerrado en prisi\u00f3n. Forj\u00f3 una polic\u00eda secreta que vulneraba leyes y ordenanzas para acabar con los liberales, o simplemente, con aquellos refractarios a su forma de ejercer el poder. Sus agentes asaltaban las casas durante la noche, y sol\u00edan detener y torturar a cuantas personas conven\u00eda. Puestas ante un tribunal, ese tribunal, sostenido en un mar de corrupciones, aceptaba sobornos y delaciones.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">El 13 de septiembre de 1828, Carlos de Espa\u00f1a orden\u00f3 las ejecuciones sumarias de trece prisioneros y, a finales de 1829, ejecut\u00f3 a treinta y ocho liberales m\u00e1s. Una vez fusilados, los cuerpos fueron mutilados y, a continuaci\u00f3n, expuestos en la explanada de la Ciudadela, donde el conde de Espa\u00f1a bail\u00f3, en plena paranoia, una marcha frente a los restos desmembrados de aquellos desgraciados. Otros cincuenta fallecieron en los calabozos a causa de las crueles torturas y las tremendas privaciones, y otros diecisiete prefirieron suicidarse par evitar el dolor en los tormentos. Desesperados y sin esperanza alguna, aprovecharon objetos para cortarse venas y arter\u00edas, o golpearse la cabeza contra la pared. M\u00e1s de cuatrocientos fueron deportados a \u00c1frica, y unos dos mil a seis leguas de Barcelona (una mayor\u00eda de ellos fueron familiares de los asesinados). El conde de Espa\u00f1a fue un loco de atar. En Madrid lo sab\u00edan, lo sab\u00edan sobradamente, y le dejaron llevar a cabo todas las atrocidades posibles. Un ejemplo de la locura de este personaje, es que hizo procesar y fusilar a un caballo que le hab\u00eda hecho caer al suelo. Otro, es que orden\u00f3 una marcha a pie a un batall\u00f3n de infanter\u00eda, mar adentro, hasta que una parte de la tropa estuvo a punto de ahogarse, salvada en \u00faltimo extremo por la pericia de varios mandos.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">A trav\u00e9s de los Pirineos, estas tr\u00e1gicas noticias llegaban a los liberales en el exilio y, por tanto, a Torrijos y los dem\u00e1s integrantes de la denominada Junta de Londres \u00bfC\u00f3mo no iban a intentar ayudar, aquellos hombres de corazones valientes, generosos y abnegados, a los que tantos horrores sufr\u00edan en Espa\u00f1a, para acabar de una vez con todo lo malo que representaba aquel poder absoluto? Aunque la empresa pudiera significar perder sus vidas en el prop\u00f3sito, lo intentar\u00edan, para evitar el dolor y las injusticias sobre tantos patriotas. Torrijos, Flores Calder\u00f3n, Juan L\u00f3pez Pinto, Francisco Fern\u00e1ndez Golf\u00edn, Manzanares y cerca de un centenar de compa\u00f1eros m\u00e1s, se citaron en Gibraltar para llevar a cabo un \u00faltimo intento.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>La Iglesia, instalada en los privilegios seculares del poder absoluto y, sobre todo, en los beneficios terrenales alcanzados durante tres siglos, tom\u00f3 decisiones equivocadas contra los constitucionalistas del primer tercio del siglo XIX.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">La Constituci\u00f3n de 1812 no fue atea ni anticat\u00f3lica. En el Pre\u00e1mbulo constitucional se proclamaba: \u201cEn el nombre de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo autor y supremo legislador de la sociedad\u201d. Con ello, dejaba claro una profesi\u00f3n de fe. Pero adem\u00e1s, respald\u00f3 el papel institucional de la Iglesia cat\u00f3lica en Espa\u00f1a. Su art\u00edculo 12 estuvo dedicado a la cuesti\u00f3n religiosa, citando: \u201cLa religi\u00f3n de la Naci\u00f3n espa\u00f1ola es y ser\u00e1 perpetuamente la cat\u00f3lica, apost\u00f3lica, romana, \u00fanica verdadera. La Naci\u00f3n la protege por leyes sabias y justas y proh\u00edbe el ejercicio de cualquier otra\u201d. Esta parte muestra el triunfo de las posturas m\u00e1s conservadoras de los diputados de las Cortes (no hay que olvidar que tres de cada diez diputados, fueron religiosos). Si nos fijamos en esos textos, veremos que no es de la religi\u00f3n del individuo de lo que la Constituci\u00f3n hablaba, sino de la creencia oficial, exclusiva y excluyente, de la Naci\u00f3n entendida como sujeto uniforme. Esta declaraci\u00f3n taxativa de la confesionalidad cat\u00f3lica de la Naci\u00f3n implicaba una obligaci\u00f3n perpetua. Por tanto, el texto inclu\u00eda dos elementos importantes: la protecci\u00f3n legislativa posterior de la religi\u00f3n cat\u00f3lica y la prohibici\u00f3n de otras confesiones. En consecuencia, los miembros del alto y bajo clero ser\u00edan respetados, conservar\u00edan sus estatus y continuar\u00edan su labor pastoral tradicional. Los objetivos de la Constituci\u00f3n de 1812, en cuanto a lo religioso, fueron principalmente estos tres, de car\u00e1cter pol\u00edtico y social: la supresi\u00f3n de la Inquisici\u00f3n, la modificaci\u00f3n del sistema econ\u00f3mico privilegiado de la Iglesia, y la reducci\u00f3n del excesivo n\u00famero de efectivos del clero, especialmente, del bajo clero. Por tanto, era acabar, primero, con el terror\u00edfico e inhumano Tribunal de la Inquisici\u00f3n que durante tres siglos tuvo atada y amordazada a la sociedad espa\u00f1ola; segundo, la p\u00e9rdida de los privilegios econ\u00f3micos, seculares, de la Iglesia Cat\u00f3lica espa\u00f1ola, con los que hab\u00eda atesorado un inmenso patrimonio durante los siglos XVI, XVII y XVIII, un poder forjado y beneficiado por la Contrarreforma; y finalmente, sacar a tanta poblaci\u00f3n religiosa metida en los conventos, conocidos como \u201clas manos muertas\u201d. No iba a ser tarea f\u00e1cil, pues dentro de la sociedad estamental, la Iglesia hab\u00eda sido un pilar fundamental en la fortaleza de la monarqu\u00eda absoluta, manteniendo el sistema desde los p\u00falpitos y, tambi\u00e9n, respaldando manifestaciones religiosas de todo tipo y en cualquier lugar. Fue lo conocido como la uni\u00f3n del Altar con la Corona. El control de la fe estuvo en las manos eclesi\u00e1sticas a trav\u00e9s del siniestro Tribunal de la Inquisici\u00f3n, que durante m\u00e1s de tres siglos propag\u00f3 los abusos, injusticias y el terror, siendo v\u00edctimas del mismo, tambi\u00e9n, muchos religiosos y religiosas. Hoy d\u00eda, aparecen de vez cuando escritos que intentan paliar los efectos tan da\u00f1inos que tuvo la Inquisici\u00f3n en nuestros pa\u00eds y sus colonias, pero es imposible disculpar a aquel Tribunal tan alejado del mensaje y esp\u00edritu evang\u00e9lico, y que contribuy\u00f3 \u00e9l mismo a su siniestra fama con una atm\u00f3sfera de persecuciones, intimidaciones, delaciones an\u00f3nimas e indefensiones, con la aplicaci\u00f3n de terribles procesos de duraciones ilimitadas, sumarios secretos y empleo sistem\u00e1tico de la tortura, para conseguir las sentencias para las v\u00edctimas.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">A todo ello se sum\u00f3 para la Iglesia la p\u00e9rdida de tanto poder terrenal.\u00a0 Una instituci\u00f3n religiosa a la que se supon\u00eda estar dedicada de lleno a lo espiritual, pero que, en realidad, siempre hab\u00eda imperado en ella el af\u00e1n material y aumento de propiedades, la ambici\u00f3n del poder y las ansias por los privilegios (por tanto privilegio y patrimonio, recordemos que, en 1798, reinando Carlos IV y sin constitucionalistas por medio, la Corona, realiz\u00f3 una desamortizaci\u00f3n de bienes eclesi\u00e1sticos, en un pa\u00eds sumido por una gran depresi\u00f3n econ\u00f3mica). Por lo anteriormente expuesto, la mayor\u00eda del alto clero no perdon\u00f3 nunca a los constitucionalistas su carta magna, poniendo sus esperanzas en el retorno del absolutismo m\u00e1s rancio y, a ser posible, vengativo, que aniquilara a la Constituci\u00f3n y a los liberales.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">La historia y los acontecimientos lo demostraron, pues all\u00ed estuvo ese clero terrenal en su primera gran oportunidad para el retorno del absolutismo y la desaparici\u00f3n de la Constituci\u00f3n. Nos referimos cuando, el 22 de marzo de 1814, se produjo el regreso de Fernando VII tras seis a\u00f1os de retenci\u00f3n en Francia y, en Valencia, sucedi\u00f3 el llamado \u201cManifiesto de los Persas\u201d (12 de abril), firmado por 69 diputados conservadores. No fue casualidad, que de ellos 34 fueran eclesi\u00e1sticos. Aquello, bien orquestado por la camarilla real, fue la antesala del primer golpe de estado ocurrido en Espa\u00f1a, con la complicidad de las tropas mandadas por el general Elio, para acabar con el r\u00e9gimen constitucional. Lo consiguieron.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>La temible polic\u00eda pol\u00edtica.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">El 13 de enero de 1824 se fund\u00f3 en Espa\u00f1a la Polic\u00eda General del Reino. Por el r\u00e9gimen absolutista que viv\u00eda el pa\u00eds bajo el gobierno de Fernando VII, y las enormes ansias de revancha para acabar con todo lo relacionado con el Trienio Liberal, as\u00ed como con aquel que, en el pasado, hubiera estado vinculado con r\u00e9gimen constitucionalista; aquel cuerpo policial estuvo mediatizado en sus principios, en su forma de su proceder. Por poner un ejemplo, en la Inglaterra de aquel tiempo la polic\u00eda era preventiva y garante de los derechos ciudadanos. Sin embargo, la c\u00fapula del gobierno absolutista espa\u00f1ol decidi\u00f3 imitar a la polic\u00eda francesa de Lu\u00eds XVIII, de car\u00e1cter represivo. Pero el r\u00e9gimen absoluto no le bastar\u00eda s\u00f3lo con eso, necesitaba todav\u00eda m\u00e1s: una polic\u00eda pol\u00edtica, paralela, que se moviera al margen de la ley absolutista. Es de tomar nota lo siguiente: Fernando VII respondi\u00f3 as\u00ed a su propio Consejo de Estado, cuando \u00e9ste le advirti\u00f3 sobre los m\u00e9todos policiales que se estaban llevando a cabo en Espa\u00f1a: \u201cTras lo ocurrido entre 1820 y 1823 (Trienio Liberal), no bastan los medios ordinarios para descubrir conspiradores y conspiraciones\u201d. Los m\u00e9todos ordinarios deb\u00edan obrar con la Ley \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda bordear esa Ley? Sin duda aquella polic\u00eda pol\u00edtica paralela que, en las sombras, se saltara las leyes cuanto hiciera falta para conseguir sus objetivos inconfesables. Que existi\u00f3 esa polic\u00eda pol\u00edtica paralela y que se movi\u00f3 por lo m\u00e1s oscuro de aquel, ya de por s\u00ed, negro estado absolutista, no cabe duda. El propio ministro fernandino Lu\u00eds L\u00f3pez Ballesteros censur\u00f3 en enero de 1929, en el Consejo de Ministros, la proliferaci\u00f3n de polic\u00edas paralelas al servicio de determinados ministerios, lo que demuestra la lucha que, en la sombra, se libraba ya por el poder en esos a\u00f1os. El 28 de marzo de 1825, el propio Fernando VII encomend\u00f3 nuevas misiones a Jos\u00e9 Manuel Regato (exmas\u00f3n, excomunero, esp\u00eda en los c\u00edrculos liberales desde 1823, y coordinador de la polic\u00eda pol\u00edtica dependiente en exclusiva del siniestro ministro Tadeo Colomarde (polic\u00eda desconocida entonces por otros ministerios), que cont\u00f3 con agentes, agentes dobles y toda una legi\u00f3n de delatores bien pagados con fondos reservados. Al lector que sigue los art\u00edculos de nuestra p\u00e1gina web, no le resultar\u00e1 extra\u00f1o el nombre de este turbio personaje, ya que fue el que propuso a Torrijos, en 1823, que rindiera Cartagena, neg\u00e1ndose el general liberal a sus artima\u00f1as y despreciando a su persona. Regato cobraba de los fondos reservados 20.000 reales anuales. Aquella oscura polic\u00eda, desconocida incluso para una parte de las autoridades absolutistas, tuvo que ver mucho en la aportaci\u00f3n de pruebas falsas para llegar a la detenci\u00f3n de Mariana de Pineda, en Granada y, tambi\u00e9n, en la trama de atraer a Torrijos a las playas de M\u00e1laga en diciembre de 1831, para acabar con \u00e9l. Lo demuestra la acci\u00f3n infame que llev\u00f3 a cabo aquel jefe de polic\u00eda llamado Salas que, procedente de V\u00e9lez M\u00e1laga, fue a entrevistarse con Torrijos a Gibraltar, para enga\u00f1arlo, sobrepasando la actuaci\u00f3n propia de la Polic\u00eda General del Reino. Tambi\u00e9n, fueron probatorias las recompensas que el gobernador pol\u00edtico militar de M\u00e1laga, Vicente Gonz\u00e1lez Moreno, otorg\u00f3 a varios agentes policiales, implicados en el plan \u201cViriato\u201d, que tuvieron despachos en la Aduana de M\u00e1laga, y que participaron, directamente, en la trama de enga\u00f1os a Torrijos. El poeta rom\u00e1ntico Mariano Jos\u00e9 de Larra (que firmaba con el pseud\u00f3nimo \u201cF\u00edgaro\u201d), asegur\u00f3, acertadamente, en su art\u00edculo \u201cLa Polic\u00eda\u201d, editado en la Revista Espa\u00f1ola, que Torrijos y sus compa\u00f1eros fueron v\u00edctima de esa polic\u00eda pol\u00edtica. Fue el general Espartero el que termin\u00f3 suprimiendo a aquella polic\u00eda pol\u00edtica, el 2 de noviembre de 1840, tras presentarle el ministro de Gobernaci\u00f3n, Manuel Cortina, los cuantiosos gastos que hacia ella se derivaron por los gobiernos anteriores, efectuados con \u201cpagos al portador\u201d. A partir de ah\u00ed, se organiz\u00f3 con urgencia la Polic\u00eda de Protecci\u00f3n y Seguridad p\u00fablica.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #800000;\">Una herencia nada buena para las generaciones espa\u00f1olas del siglo XX.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Las graves tensiones y enfrentamientos, y la guerra sucia para hacer desaparecer a tantas v\u00edctimas se\u00f1aladas durante el reinado de Fernando VII, fueron la antesala, y el germen, de lo que ser\u00eda la violencia pol\u00edtica en Espa\u00f1a durante el siglo XIX, perdi\u00e9ndose por el camino personas de relieve, el logro de mejoras muy necesarias para nuestro pa\u00eds y la posibilidad de haber hecho una revoluci\u00f3n industrial amplia, fuerte y en condiciones, as\u00ed como modernas transformaciones pol\u00edticas, econ\u00f3micas y sociales. En el XIX tuvimos monarqu\u00edas absolutas, parlamentarias y, tambi\u00e9n, una rep\u00fablica. Junto a esto, m\u00e1s de cien gobiernos y ocho constituciones. Se derrocaron dos reyes, se elimin\u00f3 la I Rep\u00fablica con un golpe de estado y hubo tres guerras civiles fratricidas de envergadura, guerras para defender a una corona din\u00e1stica, la borb\u00f3nica, frente a rebeldes procedentes de esa misma dinast\u00eda (los carlistas), que arrasaron con grandes desastres humanos y econ\u00f3micos nuestro pa\u00eds, con cap\u00edtulos de violencia extrema en la aniquilaci\u00f3n de los enemigos. Sin darse apenas cuenta, aquellos protagonistas de ayer, de luchas fratricidas de extrema dureza, nos dejaron una complicada herencia a las generaciones que nacer\u00edan en el siglo XX: la cultura de la guerra civil y del enfrentamiento entre espa\u00f1oles, o cuanto menos, recelos, desprecios y antipat\u00edas eternas, con la ofuscaci\u00f3n de no dar tregua al rival de signo contrario, con un patr\u00f3n siniestro: empezar con la difamaci\u00f3n, alcanzar la radicalizaci\u00f3n propia, para a la larga, desear la eliminaci\u00f3n f\u00edsica de los otros. Contando con la actividad de los partidos pol\u00edticos y la existencia de los diferentes puntos ideol\u00f3gicos (necesarios en una sociedad contempor\u00e1nea si se entiende como tal), y con el fin de una mejora real de nuestro pa\u00eds, deb\u00edamos de haber puesto muy por encima, todos, pero especialmente los poderes, el bien de la cultura c\u00edvica (en su m\u00e1s amplio concepto y con la energ\u00eda necesaria para sostenerla), buscando el di\u00e1logo y consenso en las instituciones, as\u00ed como una constante protecci\u00f3n por las clases sociales m\u00e1s desfavorecidas, esforz\u00e1ndose los poderes p\u00fablicos de turno por recortar las desigualdades y potenciar el bienestar general, pues el destino, por entonces, nos alcanzaba ya, dado que las revoluciones obreras llamaban a la puerta en el \u00faltimo tercio del XIX. <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Es verdad que pa\u00edses pr\u00f3ximos a Espa\u00f1a, como Francia, Portugal o B\u00e9lgica, han vivido tiempos convulsos similares a los de Espa\u00f1a. Pero lo que, por desgracia, realmente diferencia a nuestro pa\u00eds con los de nuestro entorno, es la pervivencia, durante mayor tiempo, de violencias m\u00e1s propias del Antiguo R\u00e9gimen que de la modernidad. Y es que, en muchos casos, las autoridades no cuidaron el mantener los derechos y las libertades ciudadanas, como lo prioritario, sino hacer valer, exclusivamente, ley y orden, a veces, con desgraciadas semejanzas a lo que fue el r\u00e9gimen absolutista de Fernando VII.<\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Asociaci\u00f3n Torrijos 1831 21\/03\/2024 Hace doscientos a\u00f1os, nuestro pa\u00eds estaba sumergido en lo m\u00e1s terrible de la D\u00e9cada Ominosa (1823-1833). Como hemos citado en un art\u00edculo anterior, Torrijos y su mujer, con destacados defensores de Cartagena, pudieron marchar al exilio en Francia, gracias a las capitulaciones firmadas con las autoridades militares francesas. Lo mismo ocurri\u00f3&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5119,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[22,209],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5110"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5110"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5110\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5118,"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5110\/revisions\/5118"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5119"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}