{"id":7045,"date":"2025-04-27T12:59:20","date_gmt":"2025-04-27T12:59:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.torrijos1831.com\/?p=7045"},"modified":"2025-04-27T13:12:15","modified_gmt":"2025-04-27T13:12:15","slug":"confrontando-el-objetivo-del-libro-yo-el-difamado-fernando-vii-autobiografia-apocrifa-de-un-buen-rey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/?p=7045","title":{"rendered":"Confrontando el objetivo del libro \u201cYo, el difamado. Fernando VII. Autobiograf\u00eda ap\u00f3crifa de UN BUEN REY\u201d."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Asociaci\u00f3n Torrijos 1831\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 27\/04\/2025<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">A base de voluntad y mucha dedicaci\u00f3n, integrantes de nuestro colectivo han forjado durante m\u00e1s de treinta a\u00f1os una extensa biblioteca, necesaria para el saber de nuestro caminar asociativo, al estar dedicada al segmento de estos cuatro periodos de la historia de Espa\u00f1a: Guerra de la Independencia (1808-1814), Sexenio Absolutista (1814-1820), Trienio Liberal (1820-1823) y D\u00e9cada Ominosa (1823-1833). La suma de todos ellos, recogen al completo el reinado del monarca Fernando VII. Los libros depositados en la biblioteca est\u00e1n firmados por investigadores de relieve, reconocidos profesores universitarios y documentalistas que han realizado notorias y distinguidas aportaciones. A nuestro juicio, han trabajado de forma muy razonada, convincente y pormenorizada, estos cuatro periodos de nuestra historia, a lo largo de los siglos XIX y XX, y lo que va del XXI, y que, independientemente de las ideolog\u00edas y tendencias que cada uno tenga, o tuviera, arrojan detallados y convincentes datos, con una identificaci\u00f3n importante: el nexo en determinadas opiniones comunes.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Adem\u00e1s de la citada biblioteca, tenemos el estimado Archivo Torrijos, que recoge, tanto en papel como en forma digital, esos cuatro periodos, con noticias y documentos que lo van engrosando, paulatinamente, gracias a la notable aportaci\u00f3n que recibimos desde diferentes puntos de Espa\u00f1a, Europa y Am\u00e9rica, a trav\u00e9s de nuestros correo digital, y el postal, y que con sorpresas relevantes, a veces, intentamos contrastar. Por otra parte, tenemos la afici\u00f3n de visitar con frecuencia las librer\u00edas en las que se venden textos antiguos y, tambi\u00e9n, los anticuarios, donde, en algunas oportunidades, se consiguen documentos sumamente interesantes. En nuestras filas hay personas que han realizado diversas carreras universitarias, entre ellas la de Historia, que nos aportan mucho en esta importante labor.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">En nuestra tarea recopilatoria y altruista, que mira tambi\u00e9n hacia las pr\u00f3ximas generaciones para que estas puedan contar con m\u00e1s de lo que pudimos tener nosotros hace a\u00f1os, cuando empezamos, tratamos de adquirir revistas especializadas y libros actuales, que como aportaciones de \u00faltima hora, nos transporten a novedades para a\u00f1adir a la biblioteca o al archivo. Un caso as\u00ed nos iba a suceder con el libro \u201cYo, el difamado. Fernando VII. Autobiograf\u00eda ap\u00f3crifa de UN BUEN REY\u201d. Sin embargo, paralelamente a nuestra intenci\u00f3n, supimos de una entrevista concedida por su autor, Lu\u00eds del Pino, a La Gaceta, el 23 de septiembre de 2024, en la que hablaba de las razones que le hab\u00edan llevado a escribirlo, la forma elegida para hacerlo y, sobre todo, su intenci\u00f3n y conclusiones. Le\u00edda la entrevista, desde nuestra web y sin excesivas pretensiones, pues cada persona en su libertad puede escribir lo que estime conveniente sobre un personaje del pasado; s\u00ed vamos a confrontar varias cosas en cuanto a lo expresado en esa entrevista.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Analizando varios p\u00e1rrafos de la entrevista.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Del Pino se expresa as\u00ed: \u201cDecido darle un enfoque autobiogr\u00e1fico porque estamos ante una descalificaci\u00f3n sentimental de Fernando VII. Una manera de contrarrestar esto es apelando no s\u00f3lo a la raz\u00f3n, para lo cual aporto la documentaci\u00f3n, sino tratando tambi\u00e9n de que el lector empatice con \u00e9l y se ponga en su piel. Que lea lo que le pas\u00f3 y piense si habr\u00eda actuado de forma distinta a como \u00e9l hizo. Yo creo que tenemos una deuda de gratitud con \u00e9l y me molesta much\u00edsimo que al \u00fanico que se comport\u00f3 con dignidad en aquellos d\u00edas se le haya dado este trato hist\u00f3rico. Dentro de sus posibilidades hizo lo que pudo para evitar la guerra contra los franceses y que Napole\u00f3n se quedara con Espa\u00f1a\u201d.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Antes de entrar en materia, creemos que es bueno, que un historiador, investigador o periodista, conozca la relaci\u00f3n de la \u00e9tica con la historia, y el bien que siempre supone en las aportaciones el compromiso social, a trav\u00e9s de los juicios razonados por el propio bien de lo presentado. Sabemos, que a mitad del XIX, la historia se convirti\u00f3 en el mejor aval de una palabra llamada progreso. \u00c1ngel Saavedra, escribi\u00f3 sobre la Historia: \u201c\u2026esa ciencia sublime en que se sigue paso a paso el progreso de la humanidad y el desarrollo de sus facultades intelectuales\u201d (\u201cLa utilidad del estudio de la historia sobre el acierto con que la propone la Academia\u201d. Discurso de recepci\u00f3n le\u00eddo en la Real Academia de la Historia por el duque de Rivas).<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Despu\u00e9s de tanto leer sobre \u00e9l, estimamos que la figura de Fernando VII, es una de las m\u00e1s estudiadas (y probadas), en nuestra historia de Espa\u00f1a, y que, desgraciadamente, aquel monarca fue lo que fue. Aplicarle \u201cmaquillaje\u201d o \u201cpomadas\u201d, de cualquier tipo, es desvirtuar tanto su personalidad como su gobierno, especialmente para aquellos que no conozcan a fondo de quien tratamos. En todo caso, no habr\u00eda \u201ccremas\u201d suficientes para tapar el terror de la \u201cD\u00e9cada Ominosa\u201d. Tambi\u00e9n estimamos, que no es lo ideal premeditar la exoneraci\u00f3n, pues la intenci\u00f3n de premeditarla condiciona a materializarla. Algunos, por mayores, supimos ya hace muchos a\u00f1os, c\u00f3mo a Fernando VII lo eximi\u00f3 la Enciclopedia \u00c1lvarez de 2\u00ba Grado, a finales de los a\u00f1os cincuenta del siglo XX, texto para los aspirantes a ingresar en los institutos de la \u00e9poca. Entendemos, que a estas alturas, por mucho intento de contrarreste que un escritor, pol\u00edtico o simpatizante, deseen hacer de Fernando VII, \u00e9l s\u00f3lo, por m\u00e9ritos propios, se ha ganado el puesto que ocupa en el ranking de nuestros m\u00e1s desagradables personajes (ver final de este art\u00edculo el puesto que ocupa en un ranking). Su biograf\u00eda, y el an\u00e1lisis de su reinado, est\u00e1n estudiados e investigados, a fondo, en m\u00faltiples obras, desde su \u00e9poca hasta hoy, y ninguna lo se\u00f1ala como UN BUEN REY, y si es as\u00ed, es muy complicado mantener una deuda de gratitud con \u00e9l, a menos que uno en su interior se sienta muy identificado con el absolutismo fernandino (que ya hay que echarle), pero para el resto, hay muchas razones para no estarle agradecido.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Empecemos\u2026<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Como el tema es demasiado extenso, no vamos a valorar sobre el libro que citamos, lo anterior al denominado \u201cMot\u00edn de Aranjuez\u201d (18-19 de marzo de 1808), ni siquiera a lo que dedica sobre ese tiempo. Escribiremos del \u201cMot\u00edn\u201d hacia delante. Del Pino cita \u201c\u2026, que fue el \u00fanico que se comport\u00f3 con dignidad en aquellos d\u00edas\u201d, se refiere a los momentos que se estaba culminando el dominio franc\u00e9s en Espa\u00f1a (abril-mayo de 1808). Por favor\u2026 Ejemplo de dignidad en aquellos d\u00edas fueron el capit\u00e1n de artiller\u00eda Pedro Velarde, su compa\u00f1ero Daoiz y los que se les sumaron en la defensa del Parque de Artiller\u00eda el 2 de mayo; y tambi\u00e9n, todos los madrile\u00f1os que, muy en desventaja, se enfrentaron a los franceses en diferentes puntos de Madrid; los alcaldes de M\u00f3stoles, los que se levantaron en las provincias, etc. etc. Ellos tuvieron ante todo valor y conciencia, lo que nunca tuvo el rey, que con un miedo que se le ve\u00eda a distancia, no se resisti\u00f3 a las llamadas de Napole\u00f3n para entrevistarse con \u00e9l. El aviso ya se lo hab\u00eda dado Murat en Madrid: \u201cNapole\u00f3n no lo reconocer\u00e1 como rey\u201d. Sab\u00eda de sobra lo que iba a suceder. Ya ah\u00ed debi\u00f3 de pensar alternativas para escapar a zonas no controladas por los franceses y en las que hubiera n\u00facleos de tropas espa\u00f1olas, pero sumiso y miedoso, en vez de ponerse al frente de sus regimientos, que entonces todav\u00eda estaban completos y bien pertrechados, se someti\u00f3 al general franc\u00e9s Savary, march\u00e1ndose con \u00e9l a Burgos, donde se le hab\u00eda prometido entrevistarse con Napole\u00f3n. Pero cuando lleg\u00f3 a la capital burgalesa, el 10 de abril, el emperador no estaba all\u00ed. Savary le hizo entonces avanzar hasta Vitoria. En ese espacio tuvo alguna buena oportunidad para escapar, pero su cobard\u00eda de nuevo se lo impidi\u00f3. Incluso en Vitoria tuvo la mejor de las opciones para escabullirse de su escolta francesa, bien aconsejado por Mariano Lu\u00eds Urquijo. No debemos de olvidar que s\u00f3lo tres meses despu\u00e9s, las tropas espa\u00f1olas vencieron a los franceses en Bail\u00e9n (19 de julio), lo que oblig\u00f3 a una retirada general francesa tras la l\u00ednea del Ebro, momentos decisivos en los que hubiera sido muy importante, y necesario, contar con la presencia del rey en Espa\u00f1a, pero claro a este le falt\u00f3 ante todo tener valor propio. As\u00ed, muy sumiso, penetr\u00f3 en Francia, y el 20 del mismo mes cen\u00f3 con Napole\u00f3n en Bayona. All\u00ed de nuevo pudo confirmar lo que Murat le hab\u00eda expresado en Madrid: que el emperador no lo iba a reconocer como rey de Espa\u00f1a. El 5 de mayo, se llev\u00f3 a cabo la renuncia de la Corona espa\u00f1ola por parte de Carlos IV, que la vendi\u00f3 por treinta millones de reales como renta (no olvidemos que entonces Espa\u00f1a era propiedad de una familia, la del soberano, y como era suya la vendi\u00f3), y al d\u00eda siguiente, Fernando realiz\u00f3 la renuncia a una Corona que, curiosamente, ya no ten\u00eda. Eso s\u00ed, desde su puesto de \u201cprisionero\u201d expidi\u00f3 por conducto secreto y seguro dos decretos, que entreg\u00f3 a Evaristo P\u00e9rez de Castro para llevarlos a la Junta y al Consejo, mandando iniciar la guerra (curiosamente sin \u00e9l al frente y sin correr riesgos en un campo de batalla), cuando se constase su definitivo internamiento en Francia. Y es ah\u00ed cuando las tropas espa\u00f1olas y el pueblo se lanzan a la lucha para expulsar a los franceses, arriesgando vidas y bienes, para devolverle a Fernando su Corona absoluta, a costa de millares de muertes, hambrunas y enormes sacrificios, quedando el pa\u00eds arrasado y esquilmado, de norte a sur, por los desastres de una guerra que durar\u00eda seis a\u00f1os. Nada que ver con la situaci\u00f3n que en ese periodo de tiempo vivi\u00f3 el desheredado en su \u201cprisi\u00f3n\u201d de Valen\u00e7ey (Francia): buenas comidas, paseos agradables por los jardines, bordando, leyendo, durmiendo en una excelente cama\u2026, y lo peor: felicitando a Napole\u00f3n por alguna de las derrotas que nos infligi\u00f3 a los sufridos espa\u00f1oles, entre 1808 y 1814. Abyecto hasta el final, Fernando solicit\u00f3 a Bonaparte ser su hijo adoptivo. Aqu\u00ed est\u00e1 su carta: \u201cMi mayor deseo es ser hijo adoptivo de S. M. el emperador nuestro soberano. Yo me creo merecedor de esta adopci\u00f3n que verdaderamente har\u00eda la felicidad de mi vida, tanto por mi amor y afecto a la sagrada persona de S. M., como por mi sumisi\u00f3n y entera obediencia a sus intenciones y deseos\u201d. Mi sumisi\u00f3n y entera obediencia a sus intenciones y deseos\u2026<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Precisamente, cuando el entrevistador, con acierto, le formula esta pregunta a Lu\u00eds del Pino sobre ese documento, tan claro y evidente, el escritor \u201cmaquilla\u201d la situaci\u00f3n: \u201cEs en esa \u00e9poca en la que Fernando est\u00e1 totalmente aislado, sin saber qu\u00e9 pasa en Espa\u00f1a, cuando en un momento determinado le escribe a Napole\u00f3n una carta en la que no dice la mitad de lo que le hab\u00edan pedido sus padres en reiteradas ocasiones de la forma m\u00e1s humillante y rastrera. Por lo tanto, entiendo que es completamente injustificado un reproche tan desmesurado a alguien que estaba preso, sin informaci\u00f3n y cuya vida corr\u00eda peligro\u201d. Se olvida que a lo largo de la historia ha habido prisioneros importantes (y otros sin renombre), que han mostrado mucha dignidad en su prisi\u00f3n, y no han sido abyectos pese a los estados a los que estuvieron sometidos. Vaya recorte, por tanto, que hace el escritor para exonerar \u201cal difamado\u201d. Creemos, sinceramente, que esas conclusiones de enjuague, con un documento tan claro y fidedigno, no es positivo practicarlo. Aquella petici\u00f3n fue realmente miserable, y define parte de la personalidad de Fernando VII.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Escaso aprecio, en la entrevista dada a La Gaceta, por el proceso llevado a cabo entre 1810 y 1812, para el nacimiento de nuestra primera Constituci\u00f3n.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Hoy, nuestro pa\u00eds se rige por un sistema constitucional. Como todos los sistemas, el nuestro tuvo su g\u00e9nesis: concretamente entre 1810 y 1812. Es dif\u00edcil dudar sobre el valor que tuvo en Espa\u00f1a el nacimiento de nuestra primera Constituci\u00f3n, p\u00e1gina que por su necesario conocimiento es ampliamente ense\u00f1ada hoy en los colegios, institutos y universidades, desde hace d\u00e9cadas, y a la que una gran mayor\u00eda de los espa\u00f1oles dan el valor necesario porque fue el primer garante de muchas cuestiones pol\u00edticas y sociales, para los espa\u00f1oles y, sobre todo, porque fue el tr\u00e1nsito inicial de ser s\u00fabditos para convertirnos en ciudadanos. Sin embargo del Pino, para lograr elevar la figura de \u201cel difamado\u201d, desvaloriza el proceso en sus formas, se\u00f1alando que fue una \u201ccasta\u201d la que lo llev\u00f3 a cabo. Tambi\u00e9n, el escritor asegura que \u201cLas Cortes de C\u00e1diz dan un aut\u00e9ntico golpe de Estado el 24 de septiembre de 1810. Cuando se constituyen asumen para s\u00ed, sin tener ninguna legitimidad ni representatividad, la soberan\u00eda de la naci\u00f3n\u201d. Parece estar poco informado de cuando cay\u00f3 realmente el antiguo R\u00e9gimen en Espa\u00f1a. No fue en el C\u00e1diz de septiembre de 1810, sino en Bayona, el 5 de mayo de 1808, cuando se llev\u00f3 a cabo la renuncia de la Corona espa\u00f1ola por parte de Carlos IV, y este la vendi\u00f3 por treinta millones de reales como renta, por ser Espa\u00f1a de su absoluta propiedad, y al d\u00eda siguiente, Fernando realiz\u00f3 la renuncia a la Corona, por lo que dej\u00f3 de ser rey de Espa\u00f1a. Ah\u00ed se hundi\u00f3 por su propio vac\u00edo interior el R\u00e9gimen absoluto espa\u00f1ol y, especialmente, por la cobard\u00eda de sus dos m\u00e1s altos representantes. En cualquier facultad de nuestras universidades en la que se estudia Historia, siempre se trabaja en profundidad la relaci\u00f3n causas y consecuencias, de cualquier hecho hist\u00f3rico, y lo sucedido en C\u00e1diz es una consecuencia directa de lo ocurrido en Bayona. Carlos IV le hab\u00eda dicho a su hijo previamente: \u201cArranc\u00e1ndome la Corona, hab\u00e9is deshecho la vuestra quit\u00e1ndole cuanto ten\u00eda de augusta\u201d. Una frase que lo define todo. Por otra parte, el primer golpe de estado en Espa\u00f1a propiamente dicho, en formas y fines, que est\u00e1 recogido en nuestras grandes enciclopedias hist\u00f3ricas, lo llev\u00f3 a cabo el propio Fernando VII con el famoso decreto de 4 de mayo de 1814, y con un contingente militar deteniendo y encarcelando en Madrid a los miembros de las Cortes y la Regencia, cuando ambas instituciones, con lo plasmado legalmente en el articulado de la Constituci\u00f3n, le hab\u00edan devuelto a Fernando su corona; s\u00ed, aquella a la que, con su cobard\u00eda habitual, hab\u00eda renunciado ante Napole\u00f3n. No vamos extendernos m\u00e1s en esto, s\u00f3lo decir que con aquel golpe de estado acab\u00f3 el primer periodo de nuestro sistema constitucional, acompa\u00f1ado de una represi\u00f3n humillante y dur\u00edsima.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Personas ilustradas consiguieron el \u00e9xito del proceso constitucional en C\u00e1diz.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Sin duda, la mayor\u00eda de las personas que se pusieron al frente del proceso constitucional, primero en la Isla de Le\u00f3n, y despu\u00e9s en C\u00e1diz, fueron ilustradas. Para ello, vamos a citar un ejemplo, sobre uno de los \u201cpadres\u201d de la Constituci\u00f3n de 1812: Francisco Fern\u00e1ndez Golf\u00edn. Fue segundo hijo del IV marqu\u00e9s de la Encomienda, y por tanto, procedente del estado de privilegiados del Antiguo R\u00e9gimen. Por ello, estudi\u00f3 en el exclusivista Colegio de Nobles de Madrid. Fue militar, y venci\u00f3, siendo teniente coronel, a los franceses en el combate del puente Becedas (llegar\u00eda a coronel). El 23 de julio de 1810 fue elegido diputado por Extremadura, para las Cortes que tendr\u00edan lugar en C\u00e1diz. Golf\u00edn conoc\u00eda muy bien el estado absolutista borb\u00f3nico, as\u00ed como sus defectos, y adem\u00e1s, era una persona ilustrada, con una gran formaci\u00f3n, que ve\u00eda m\u00e1s lejos sobre el destino de su pa\u00eds. Por entonces, Espa\u00f1a ya llevaba dos a\u00f1os guerra contra los franceses en el suelo patrio. Con la excepci\u00f3n de Bail\u00e9n, Golf\u00edn, como otros tantos mandos militares, analiz\u00f3 los continuos desastres de nuestras tropas frente a los napole\u00f3nicos, as\u00ed como la incapacidad y m\u00e9todos caducos que mostraban casi de forma continua, los mandos superiores del Ej\u00e9rcito, que ignoraban las disposiciones para la maniobra, en sus responsabilidades de decidir sobre las estrategias en las operaciones; o ver como las unidades de infanter\u00eda deshac\u00edan sus formaciones cuando se les ped\u00eda que cambiaran de frente o formaran cuadro, cayendo en un estrepitoso desorden, al igual que la impotencia de la caballer\u00eda espa\u00f1ola para vencer a la francesa (un mal continuo y decisivo en los campos de batalla de aquella larga contienda). Pero sobre todo, la guerra estaba demostrando, cada d\u00eda que pasaba, la gran falta de recursos del pa\u00eds para dotar a las tropas de la preparaci\u00f3n y medios necesarios, en la defensa del propio territorio nacional, situaci\u00f3n que responsabilizaba directamente a la mala gesti\u00f3n econ\u00f3mica y militar, realizada por los gobiernos espa\u00f1oles del Antiguo R\u00e9gimen, especialmente, en los siglos XVII y XVIII, con fuertes derrotas ante Francia e Inglaterra, con un declive general del pa\u00eds, y la notoria y evidente incapacidad para tomar Gibraltar, tan alcance en el territorio peninsular.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Adem\u00e1s, al surgir la Revoluci\u00f3n francesa, dejaron de entrar en Espa\u00f1a los flujos de la Ilustraci\u00f3n, quedando el pa\u00eds cerrado en el m\u00e1s puro absolutismo. Sin embargo, la gran crisis de la guerra librada en el propio territorio peninsular, llev\u00f3 a una coyuntura excepcional. Fue entonces cuando personas ilustradas pensaron, que para Espa\u00f1a ya no era nada bueno que continuara siendo propiedad exclusiva de una familia, sino que deber\u00eda ser una naci\u00f3n, y que en ella, por ejemplo, los soldados no fueran de un rey absoluto, sino de la naci\u00f3n, y que se sintieran ciudadanos, teniendo conciencia de que ellos formaban parte de esa naci\u00f3n. En los actos de C\u00e1diz celebrados en la Isla de Le\u00f3n, en el conocido Manch\u00f3n de Torre Alta, el 29 de marzo de 1812, Golf\u00edn vio hecho realidad su sue\u00f1o, cuando todas las tropas presentes juraron la Constituci\u00f3n, dejando por escrito: \u201c\u2026, el soldado, elevado a clase de ciudadano, se vio por primera vez atendido y convidado a tomar parte con sus jefes en los regocijos de aquel d\u00eda. No concurri\u00f3 all\u00ed como un aut\u00f3mata, como ha sucedido otras veces, para dar aparato a una funci\u00f3n o divertir a algunos, sino para enterarse de sus derechos y obligaciones, y para congratularse con sus conciudadanos de ver asegurada la independencia de su Patria, su libertad individual, el imperio de la ley, y abolido para siempre el poder arbitrario\u201d.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Golf\u00edn y todos los diputados que consiguieron el paso al sistema constitucional, lograron que Espa\u00f1a pasara a ser una naci\u00f3n. Del Pino los despacha con que eran \u201cuna casta\u201d, para no explicar en su entrevista que, a partir de 1814, muchos de ellos sufrir\u00edan prisiones incomunicadas sin derechos, vejaciones y torturas, s\u00ed \u201cesa casta\u201d, y desde finales de 1823, asesinados en ejecuciones de todo tipo, siempre por \u00f3rdenes que emanaban del poder del \u201cdifamado\u201d. Hasta dos presidentes de las Cortes del Trienio Liberal ser\u00edan ejecutados, mejor dicho, asesinados. No hemos notado por parte de del Pino empat\u00eda alguna por aquellos constitucionalistas, al contrario de la que s\u00ed muestra hacia Fernando VII, y es cuanto menos curioso, y significativo, que siendo periodista y hablar muchas veces de libertad, no d\u00e9 valor en su entrevista a La Gaceta, a la g\u00e9nesis de libertad de prensa, que precisamente se verific\u00f3 con la Constituci\u00f3n de 1812.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Sin duda alguna, para salir de lo que la historia conoce como el Antiguo R\u00e9gimen, o de la sociedad estamental, que ten\u00eda a Espa\u00f1a y sus virreinatos sumidos en un estado de privilegiados y los que no lo eran, al entrar el siglo XIX; hac\u00eda falta una coyuntura, sin ella nada ser\u00eda posible para librar a un pa\u00eds controlado y amordazado durante siglos por la Inquisici\u00f3n; en el que hab\u00eda dos tipos de justicia: una para los nobles y otra para el pueblo, o que la mitad de la riqueza del estado espa\u00f1ol, ya en el reinado de Carlos IV, estaba en manos de la Iglesia. Desde la \u00e9poca de Carlos I, los antiguos reinos hispanos y sus territorios europeos, americanos y africanos, pasaron a ser directamente propiedad de una familia: los Austrias (curiosamente era una mentalidad y proceder no nacidos en Castilla o Arag\u00f3n, sino de la dinast\u00eda Borgo\u00f1a-Habsburgo), y cuando llegaron los Borbones, exactamente igual. \u00bfPor qu\u00e9 ratific\u00f3 Felipe V la entrega Gibraltar a los ingleses en el Tratado de Utrecht? Sencillamente, porque Gibraltar era de su soberan\u00eda y no de los espa\u00f1oles.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Si no hubiera existido ese primer e importante hecho de la Constituci\u00f3n de 1812, habr\u00eda continuado nuestro pa\u00eds, sin otra opci\u00f3n m\u00e1s progresista que marchara con los vientos de la historia, el estado absoluto de origen divino (?), durante d\u00e9cadas (a Fernando VII le hubiera sucedido Carlos Mar\u00eda Isidro, mucho m\u00e1s absolutista que su hermano, y a este otro por el estilo). El estado absoluto, el de los privilegiados, el de la siniestra Inquisici\u00f3n, el que no permiti\u00f3 que la Ilustraci\u00f3n entrara en nuestras universidades, hubiera continuado hasta estamparse, quiz\u00e1s, no ya con una revoluci\u00f3n burguesa, como sucedi\u00f3 en C\u00e1diz, sino directamente con las revoluciones obreras, como ocurri\u00f3 con alguna que otra monarqu\u00eda absoluta en Europa, muy despistada de la realidad social en la que manten\u00eda a sus habitantes consumidos como siervos en el \u00faltimo tercio del XIX.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Como otros cambios de progreso para los hombres, la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola de 1812 naci\u00f3 en medio de una coyuntura pol\u00edtica, social y b\u00e9lica.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Al igual que la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola de 1812, otros cambios importantes para el progreso de los hombres en el occidente europeo hab\u00edan nacido anteriormente en medio de una coyuntura pol\u00edtica, social y b\u00e9lica, con la clara diferencia que el primer proceso constituyente espa\u00f1ol y su actuaci\u00f3n hasta el regreso de Fernando VII, en 1814, a\u00f1o en el que derog\u00f3 el sistema constitucional, no hab\u00eda sido violento, la violencia y la coacci\u00f3n la puso de su cosecha el propio monarca, al colocarse de nuevo en su poder absoluto.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Los avances en cuanto a los cambios pol\u00edticos y derechos de los ciudadanos hab\u00edan sido promovidos, anteriormente a 1810, por tres grandes revoluciones: la inglesa (1625-1660), la de los Estados Unidos (1763-1787), y la francesa (1789-1799).<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">En el XVII, Inglaterra rompi\u00f3 con la tradicional realeza de origen divino para abrir las puertas a la primera monarqu\u00eda constitucional del continente europeo. Adem\u00e1s, cre\u00f3 una Ley de Tolerancia en materia religiosa que ser\u00eda un decisivo instrumento de desarrollo de una sociedad m\u00e1s libre que las hasta entonces conocidas. Sin duda alguna, aquella transformaci\u00f3n pol\u00edtica llev\u00f3 a Inglaterra a tomar una clara ventaja en la econom\u00eda y, en consecuencia, en el poder militar, respecto a otros estados europeos. No fue casualidad, que a finales de 1815, Inglaterra ya era la primera potencia mundial.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">En el XVIII, con el nacimiento de los Estados Unidos, el nuevo estado se fund\u00f3 sobre un sistema liberal y democr\u00e1tico. En septiembre de 1787 se promulg\u00f3 la Constituci\u00f3n estadounidense. Fue un gran avance pues organizaba una sociedad basada en los principios de la democracia. Su sistema de separaci\u00f3n y equilibrios de poderes, hac\u00eda realidad lo que los pensadores pol\u00edticos de la Ilustraci\u00f3n hab\u00edan imaginado.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Entre 1789 y 1799, el pueblo franc\u00e9s, guiado por una burgues\u00eda muy cr\u00edtica con el clero y la corona absolutista, provoc\u00f3 una verdadera convulsi\u00f3n pol\u00edtica y social en Europa. Se la conoci\u00f3 como la \u201cRevoluci\u00f3n francesa\u201d. El resultado fue que la soberan\u00eda nacional aboli\u00f3 del absolutismo y naci\u00f3 la rep\u00fablica.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Caracter\u00edsticas de la Constituci\u00f3n de 1812.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Como se ha citado, el proceso constitucional espa\u00f1ol (1810-1812), no fue violento. Por tanto, nuestra primera Constituci\u00f3n no fue radical ni extremista, sino moderada; reformista, no revolucionaria, aunque liquidaba al Antiguo R\u00e9gimen espa\u00f1ol, que ya se hab\u00eda hundido por s\u00ed mismo en Bayona, en mayo de 1808. La Constituci\u00f3n se abr\u00eda como la definici\u00f3n de la naci\u00f3n espa\u00f1ola como \u201cla reuni\u00f3n de los espa\u00f1oles de ambos hemisferios\u201d. La naci\u00f3n no iba a ser m\u00e1s el patrimonio de ninguna familia ni persona; la soberan\u00eda residir\u00eda esencialmente en la naci\u00f3n, que se obligaba a conservar y proteger por leyes sabias y justas la libertad civil y la propiedad. El amor a la Patria ser\u00eda obligaci\u00f3n de todos los espa\u00f1oles, que deb\u00edan ser justos y ben\u00e9ficos. Como religi\u00f3n de la naci\u00f3n espa\u00f1ola se manten\u00eda la cat\u00f3lica. El gobierno de la naci\u00f3n espa\u00f1ola quedaba definido como una monarqu\u00eda moderada hereditaria. Contemplaba una clara divisi\u00f3n de los poderes del estado. La potestad de hacer las leyes resid\u00eda en las Cortes, con el rey. Ser\u00edan las Cortes quienes debatir\u00edan y aprobar\u00edan las leyes, pero el rey manten\u00eda iniciativa legislativa, junto con las Cortes, y el derecho pr\u00e1cticamente total al veto. El rey dispon\u00eda, adem\u00e1s, exclusivamente del poder ejecutivo, compiti\u00e9ndole el mando superior de las fuerzas armadas, la direcci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior, el control ejecutivo de la Administraci\u00f3n y la plena potestad reglamentaria. Se trataba, por tanto, de un inmenso poder ejecutivo para el rey, a lo que se a\u00f1adi\u00f3 el derecho de presentaci\u00f3n para los obispados y cargos eclesi\u00e1sticos. La potestad de la Justicia qued\u00f3 para los tribunales.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Breve relato de la convocatoria de Cortes espa\u00f1olas de 1810 y el proceso constituyente.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">El 20 de noviembre de 1809 se produjo un hecho que cambi\u00f3 la situaci\u00f3n en la guerra contra los franceses: el poderoso ej\u00e9rcito espa\u00f1ol de m\u00e1s de cincuenta mil hombres, bajo la autoridad de la Junta Central, fue derrotado por las tropas napole\u00f3nicas en la batalla de Oca\u00f1a. Gracias a ello, los franceses consiguieron de nuevo el paso franco hacia Andaluc\u00eda. Aquel estrepitoso fracaso, oblig\u00f3 a la Junta Central a buscar refugio en C\u00e1diz. Muy criticada, mal vista y dividida en sus disposiciones para gobernar, se disolvi\u00f3 y dio paso a un Consejo de Regencia formado por cinco personas, y ejercido en nombre de la soberan\u00eda o majestad de Fernando VII, con el mandato de convocar Cortes Extraordinarias para continuar el esfuerzo del sost\u00e9n de la guerra, lo que supon\u00eda un hecho extraordinario y un cambio singular, ya que hasta entonces el derecho a convocar Cortes hab\u00eda sido exclusivo de la Corona. El Consejo de Regencia, formado por personas enraizadas completamente con el poder absoluto, en formaci\u00f3n y mentalidad, no se mostr\u00f3 partidario de la reuni\u00f3n de las Cortes bajo las circunstancias del sitio de C\u00e1diz, por los franceses; tampoco estuvo de acuerdo con que no se convocasen los otros dos estamentos, el clero y la nobleza, ni que se emplease la f\u00f3rmula de diputados suplentes, no elegidos por las provincias, ni que los diputados electos por las provincias que representaban se arrogasen la soberan\u00eda de toda la Naci\u00f3n, que, hasta entonces, pertenec\u00eda al rey Fernando VII, al que se despojaba de esa parte de su majestad soberana. En fin, que la Regencia hizo cuanto estuvo en sus manos porque el estado secular de los privilegios en Espa\u00f1a no cambiara ni un \u00e1pice, a pesar de la terrible coyuntura que sufr\u00eda el pa\u00eds, con la manifiesta incapacidad de expulsar a los franceses. Pero debido a la fuerte reacci\u00f3n frente a ella, se vieron forzados a mantener la convocatoria de las Cortes. Tras intensos debates se decidi\u00f3 que aquella Cortes fueran unicamerales, y electas por un complicado sistema de sufragio indirecto. Se reunieron por primera vez en la Isla de Le\u00f3n, de C\u00e1diz, el 24 de septiembre de 1810. El bloqueo de la pen\u00ednsula gaditana por parte de los franceses, la ocupaci\u00f3n militar de la Espa\u00f1a peninsular y la desconexi\u00f3n con las colonias americanas, impidi\u00f3 que se celebrara la elecci\u00f3n en muchos distritos, por lo que un elevado n\u00famero de diputados fueron suplentes de las correspondientes provincias, siendo elegidos por los habitantes residentes en la ciudad. Poco m\u00e1s de trescientos diputados participaron en aquellas Cortes, y entre ellos abundaban los profesionales liberales y los funcionarios civiles y militares, y un tercio eran eclesi\u00e1sticos. La mayor\u00eda de los diputados convocados en C\u00e1diz se encuadraban en tres corrientes. Los absolutistas que, naturalmente, por su acreditada sumisi\u00f3n al estado estamental del que eran privilegiados directos, quer\u00edan que la soberan\u00eda radicara exclusivamente en el monarca, cuyo poder no deb\u00eda tener ninguna restricci\u00f3n, y que consideraban que las Cortes habr\u00edan de limitarse a recopilar y sistematizar las leyes. Los moderados (minoritarios), tambi\u00e9n llamados jovellanistas (del pol\u00edtico y pensador ilustrado Gaspar Melchor de Jovellanos), abogaban por una soberan\u00eda compartida entre el rey y las Cortes, recelando de los liberales, que deseaban que la soberan\u00eda radicara en la Naci\u00f3n (nunca m\u00e1s una Espa\u00f1a propiedad de una familia). Ah\u00ed est\u00e1 el por qu\u00e9 de las exposiciones contrarias realizadas por Jovellanos a lord Holland. No hay mayor secreto. El tercer grupo era el de los liberales. No eran mayor\u00eda, pero formaban un equipo cohesionado y progresista, con notable formaci\u00f3n intelectual y capacidad de iniciativa. Entre sus filas figuraba el sacerdote Diego Mu\u00f1oz-Torrero (cuyo discurso inaugural supuso ya la aprobaci\u00f3n del primer decreto en el que se fundamentar\u00eda la revoluci\u00f3n pol\u00edtica de C\u00e1diz: la soberan\u00eda nacional), el abogado Agust\u00edn Arg\u00fcelles, el historiador Conde de Toreno, el escritor y pol\u00edtico Antonio Alcal\u00e1 Galiano, el poeta Manuel Jos\u00e9 Quintana y el militar Francisco Fern\u00e1ndez Golf\u00edn. M\u00e1s activos, militantes y elocuentes que el resto de los grupos, consideraban que la soberan\u00eda deb\u00eda recaer exclusivamente en la Naci\u00f3n, representada en las Cortes, y lograron imponer sus tesis aunque con importantes concesiones a los otros grupos. El 24 de septiembre de 1810, en su primer decreto, las Cortes proclamaron que eran depositarias del poder de la naci\u00f3n y que, por tanto, se erig\u00edan como poder constituyente, principio plasmado tambi\u00e9n en el art\u00edculo tercero de la Constituci\u00f3n de 1812: \u00abLa soberan\u00eda reside esencialmente en la Naci\u00f3n, y por lo mismo pertenece a esta exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales\u00bb. Dicha proclama entra\u00f1aba la creaci\u00f3n de un orden jur\u00eddico y pol\u00edtico nuevo, pues cambiaba los fundamentos del pensamiento pol\u00edtico tradicional, que atribu\u00eda la plena soberan\u00eda al rey. Tambi\u00e9n, establec\u00eda un nuevo orden econ\u00f3mico y social, pues la certeza de que todos los ciudadanos que integraban la naci\u00f3n eran iguales en derechos y estaban sujetos a la misma ley, obligaba a liquidar los privilegios estamentales que conformaban la sociedad del Antiguo R\u00e9gimen. Sin embargo, para que los liberales impusieran su tesis debieron buscar pactos, logrando que los serviles otorgaran ciertas concesiones si al mismo tiempo recib\u00edan otras, relacionadas con la conservaci\u00f3n de alguno de sus privilegios, como incluir algunos derechos individuales a cambio de sacrificar la libertad religiosa, por lo que Espa\u00f1a ser\u00eda un estado confesional. Por lo tanto, hubo mucha gesti\u00f3n para consensuar, explicar fines y formas, y lograr acuerdos con los que pensaban diferente, siendo as\u00ed como se alcanz\u00f3 el sistema constitucional. No fue un golpe de estado pues no se esgrimi\u00f3 la fuerza, la intimidaci\u00f3n ni la coacci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Fernando VII muy lejos de ser un \u00abBUEN REY\u00bb, sino todo lo contrario.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Sin olvidar que los hechos que vamos a contar ocurrieron en nuestra historia contempor\u00e1nea (no en la moderna, ni medieval), es decir, por la parte de la historia que todav\u00eda transitamos, queremos se\u00f1alar varias cosas que existieron en el reinado de Fernando VII.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">. Un prisionero, o prisionera, por sus ideas constitucionales y liberales, pod\u00eda permanecer en inmundos calabozos, sin ventanuco exterior y p\u00e9simamente alimentado, todo el tiempo que se creyera necesario (pod\u00edan ser a\u00f1os), lo que posibilitaba que cogiera enfermedades varias y muriera en la m\u00e1s absoluta soledad e indefensi\u00f3n.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">. Que no pocos desaparecieron de las prisiones sin dar cuentas razonadas las autoridades absolutistas a sus familias.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">. Que la tortura f\u00edsica y psicol\u00f3gica era aplicada a los prisioneros y prisioneras, cuando las autoridades absolutistas lo cre\u00edan conveniente.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">. Que todav\u00eda en 1831, a pesar de haber sido derogados los inhumanos grilletes que se colocaban en los tobillos de los prisioneros (el dolor que les produc\u00eda era tal que no les permit\u00eda dormir); segu\u00edan aplic\u00e1ndose por las autoridades absolutistas.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">. Las detenciones con delaciones an\u00f3nimas estaban a la orden del d\u00eda, y la Inquisici\u00f3n se ocup\u00f3 con todo su rigor, de los presos pol\u00edticos, especialmente durante el Sexenio Absolutista.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Vamos adentrarnos en c\u00f3mo gestion\u00f3 Fernando VII la negra \u201cD\u00e9cada Ominosa\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Una vez implantado de nuevo en el poder Fernando VII, en octubre de 1823, el absolutismo dedic\u00f3 todas sus energ\u00edas a la demolici\u00f3n institucional, legislativa y econ\u00f3mica, del r\u00e9gimen constitucional, as\u00ed como a acabar con la masa social que lo hab\u00eda sostenido: los liberales. Esta represi\u00f3n fue tan extrema, que figura como una de las m\u00e1s crueles y negras en la historia contempor\u00e1nea espa\u00f1ola. Sin embargo, a\u00fan ser\u00eda peor su herencia, el legado que nos dej\u00f3, pues aquella violencia pol\u00edtica ejercitada y dirigida desde la c\u00fapula del poder del estado absoluto, durante tantos a\u00f1os, crear\u00eda una fractura en la sociedad espa\u00f1ola, cuyos males, especialmente los inculcados en las mentalidades, desgraciadamente, pervivieron a trav\u00e9s del tiempo, percibi\u00e9ndose incluso al d\u00eda de hoy, especialmente, por la intransigencia, el rechazo (incluso con odio), por el que piensa diferente.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Conviene se\u00f1alar de nuevo, que en contrapartida a ese poder del gobierno absolutista, practicando el terror sin freno durante varios a\u00f1os, los cambios pol\u00edticos que llevaron a cabo los constitucionalistas espa\u00f1oles entre 1812 y 1814, nunca fueron sangrientos, con una clara diferencia respecto al tr\u00e1nsito del poder parlamentario en Inglaterra, y el paso al sistema constitucional en Francia, que s\u00ed lo fueron. Tampoco los constitucionalistas espa\u00f1oles hab\u00edan atentado, en palabra, maltrato u obra, contra la persona de Fernando VII, al que siempre reconocieron como rey, muy al contrario, tambi\u00e9n, a los casos de Inglaterra y Francia, cuyos respectivos monarcas, Carlos II y Lu\u00eds XVI, fueron decapitados. Por m\u00e1s que trataron de imput\u00e1rselo, los constitucionalistas espa\u00f1oles no fueron afrancesados, pues desde C\u00e1diz, las Cortes mantuvieron continuamente y durante cuatro largos a\u00f1os, la lucha contra los ej\u00e9rcitos napole\u00f3nicos, hasta conseguir su expulsi\u00f3n definitiva del pa\u00eds, no queriendo nunca en el trono a un rey franc\u00e9s, y s\u00ed el retorno de Fernando VII.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Volviendo al inicio y motivo de este art\u00edculo, citamos que, para aquellos constitucionalistas que no hab\u00edan logrado salir de Espa\u00f1a a finales de 1823, comenzaron las ejecuciones, los encierros prolongados en c\u00e1rceles nauseabundas, las torturas sin l\u00edmites, las humillaciones por calles y plazas, los confinamientos en domicilios, los exilios a otras provincias, o bien, a territorios mucho m\u00e1s lejanos, como las colonias de ultramar. En las ciudades y pueblos el terror llevado a cabo por los absolutistas se hizo insufrible. En muchos casos, cl\u00e9rigos y frailes, exhortaban a la masa realista a cometer todo tipo de excesos y atropellos. La barbarie se pod\u00eda encontrar al doblar una esquina, o al llegar al propio domicilio. A muchos liberales se les arrancaron las patillas y bigotes, en vivo, y a otros se les pase\u00f3 tirados por una soga y con un cencerro colgado al cuello, o bien con las manos atadas a la espalda, montados sobre un asno. El joven poeta Ventura Vega, s\u00f3lo por el \u201creputado crimen\u201d de llevar el cabello largo, fue acosado por una turba en la Puerta del Sol, y despu\u00e9s de maltratarlo brutalmente, lo sentaron sobre una cubeta y le cortaron el pelo con una larga tijeras con las que se esquilaban las caballer\u00edas (termin\u00f3 encerrado en el convento de los trinitarios de calle Atocha). En cualquier pueblo, aldea o ciudad, se apaleaba a los que durante el Trienio (1820-1823), hab\u00edan formado parte de la Milicia Nacional. No pocos murieron linchados, quedando tullidos o muertos a manos de una plebe fanatizada. El gran ge\u00f3grafo Tedoro Antill\u00f3n, un intelectual de reconocido prestigio que hab\u00eda sido profesor de Torrijos en el Colegio de Nobles, muri\u00f3 a consecuencia de uno de estos apaleamientos. Hubo encarcelamientos en masa, destrozos y saqueos de casas y negocios\u2026 Fue una represi\u00f3n brutal basada en el matonismo despiadado, por el n\u00famero de los que lo ejercitaban y la indefensi\u00f3n absoluta de las v\u00edctimas (podr\u00eda compararse a los excesos cometidos en el profundo sur de los Estados Unidos, tras la Guerra de Secesi\u00f3n, contra la desprotegida poblaci\u00f3n negra). Aquella persecuci\u00f3n para el exterminio fue predicada desde los p\u00falpitos y practicada por las turbas urbanas de filiaci\u00f3n absolutista, en la que destacaban por su fanatismo los Voluntarios Realistas, milicia formada en lo m\u00e1s profundo del sector \u201capost\u00f3lico\u201d del r\u00e9gimen fernandino. Desde la c\u00fapula del Estado, la sucesi\u00f3n de m\u00faltiples \u00f3rdenes y decretos represivos hizo imposible la vida de los liberales, especialmente, en los pueblos, donde se ejerci\u00f3 una omnipresente estrategia de acoso en la que se un\u00edan la persecuci\u00f3n pol\u00edtica y la venganza personal. Adem\u00e1s, aparecieron las Juntas de Purificaciones, para depurar liberales de la administraci\u00f3n, y las Comisiones Militares, como instancias sumar\u00edsimas para la represi\u00f3n de los militares con pasado relacionado con el sistema constitucional. Por si esto no fuera poco, fueron creadas varias sociedades secretas, nutridas por eclesi\u00e1sticos, antiguos inquisidores, polic\u00edas de la \u201cparalela pol\u00edtica\u201d y funcionarios adictos al absolutismo, como la Junta Concepcionista, La Estrella o El \u00c1ngel Exterminador, cuyo fin concreto fue el aniquilamiento f\u00edsico de los liberales.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Sin piedad.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Entre los personajes que desde el absolutismo ejercieron su represi\u00f3n con m\u00e1s sa\u00f1a y rigor contra los constitucionalistas, destac\u00f3 Carlos de Espa\u00f1a, capit\u00e1n general de Catalu\u00f1a, que instaur\u00f3 un aut\u00e9ntico r\u00e9gimen de terror desde su cuartel general situado en la Ciudadela de Barcelona, fortificaci\u00f3n odiada por los barceloneses porque simboliz\u00f3 una represi\u00f3n atroz y sanguinaria. Su crueldad en el gobierno del Principado, desde 1827, hizo que se le conociera como \u00abEl Tigre de Catalu\u00f1a\u00bb. Este deplorable personaje, desde su alto cargo pol\u00edtico-militar, ejerci\u00f3 su tiran\u00eda a trav\u00e9s de excentricidades religiosas, bromas brutales y ataques de furia homicida. Curiosamente, este asesino pasaba por ser una persona sumamente religiosa, iba a misa con escapularios y medallas, simulando, de vez en cuando, un gran \u00e9xtasis en los templos, con un fervor exterior exageradamente falso y rid\u00edculo. Debido a sus creencias en la fe, oblig\u00f3 a rezar el rosario a los trabajadores al t\u00e9rmino de la jornada laboral en las f\u00e1bricas. Quien no lo cumpliera, o quien no llevara el rosario, ser\u00eda encerrado en prisi\u00f3n. Forj\u00f3 una polic\u00eda secreta que vulneraba leyes y ordenanzas del propio absolutismo, para acabar con los liberales, o simplemente, con aquellos refractarios a su forma de ejercer el poder. Sus agentes asaltaban las casas durante la noche, y sol\u00edan detener y torturar a cuantas personas conven\u00eda. Puestas ante un tribunal, ese tribunal, sostenido en un mar de corrupciones, aceptaba sobornos y delaciones. El 13 de septiembre de 1828, Carlos de Espa\u00f1a orden\u00f3 las ejecuciones sumarias de trece prisioneros y, a finales de 1829, ejecut\u00f3 a treinta y ocho liberales m\u00e1s. Una vez fusilados, los cuerpos fueron mutilados y, a continuaci\u00f3n, expuestos en la explanada de la Ciudadela, donde el conde de Espa\u00f1a bail\u00f3, en plena paranoia, una marcha frente a los restos desmembrados de aquellos desgraciados. Otros cincuenta fallecieron en los calabozos a causa de las crueles torturas y las tremendas privaciones, y otros diecisiete prefirieron suicidarse par evitar el dolor en los tormentos. Desesperados y sin esperanza alguna, aprovecharon objetos para cortarse venas y arter\u00edas, o golpearse la cabeza contra la pared. M\u00e1s de cuatrocientos fueron deportados a \u00c1frica, y unos dos mil a seis leguas de Barcelona (una mayor\u00eda de ellos fueron familiares de los asesinados). El conde de Espa\u00f1a fue un loco de atar. En Madrid, Fernando VII sab\u00eda sobradamente lo que estaba haciendo Carlos de Espa\u00f1a en Catalu\u00f1a, y le dej\u00f3 llevar a cabo todas estas atrocidades. Un ejemplo de la locura de este personaje, es que hizo procesar y fusilar a un caballo que le hab\u00eda hecho caer al suelo. Otro, es que orden\u00f3 una marcha a pie a un batall\u00f3n de infanter\u00eda, mar adentro, hasta que una parte de la tropa estuvo a punto de ahogarse, salvada en \u00faltimo extremo por la pericia de varios mandos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>La temible polic\u00eda pol\u00edtica.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">El 13 de enero de 1824 se fund\u00f3 en Espa\u00f1a la Polic\u00eda General del Reino. Por el r\u00e9gimen absolutista que viv\u00eda el pa\u00eds bajo el gobierno de Fernando VII, y las enormes ansias de revancha para acabar con todo lo relacionado con el Trienio Liberal, as\u00ed como con aquel que, en el pasado, hubiera estado vinculado con r\u00e9gimen constitucional; aquel cuerpo policial estuvo mediatizado, desde sus principios, en su forma de su proceder. Por poner un ejemplo, en la Inglaterra de aquel tiempo la polic\u00eda era preventiva y garante de los derechos ciudadanos. Sin embargo, la c\u00fapula del gobierno absolutista espa\u00f1ol decidi\u00f3 imitar a la polic\u00eda francesa de Lu\u00eds XVIII, de car\u00e1cter represivo. Pero el r\u00e9gimen absoluto no le bastar\u00eda s\u00f3lo con eso, necesitaba todav\u00eda m\u00e1s: una polic\u00eda pol\u00edtica y paralela, que se moviera al margen de la ley absolutista. Es de tomar nota lo siguiente: Fernando VII respondi\u00f3 as\u00ed a su propio Consejo de Estado (absolutista), cuando \u00e9ste le advirti\u00f3 sobre los m\u00e9todos policiales que se estaban llevando a cabo en Espa\u00f1a: \u201cTras lo ocurrido entre 1820 y 1823 (Trienio Liberal), no bastan los medios ordinarios para descubrir conspiradores y conspiraciones\u201d. Los m\u00e9todos ordinarios deb\u00edan obrar con la Ley \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda bordear esa Ley? Sin duda, aquella polic\u00eda pol\u00edtica paralela que, en las sombras, se saltara las propias leyes absolutistas cuanto hiciera falta para conseguir sus objetivos inconfesables. Que existi\u00f3 esa polic\u00eda pol\u00edtica paralela y que se movi\u00f3 por lo m\u00e1s oscuro de aquel, ya de por s\u00ed, negro estado absolutista, no cabe duda. El propio ministro fernandino Lu\u00eds L\u00f3pez Ballesteros censur\u00f3 en enero de 1929, en el Consejo de Ministros, la proliferaci\u00f3n de polic\u00edas paralelas al servicio de determinados ministerios, lo que demuestra la lucha que, en la sombra, se libraba ya por el poder en esos a\u00f1os. El 28 de marzo de 1825, el propio Fernando VII encomend\u00f3 nuevas misiones a Jos\u00e9 Manuel Regato (exmas\u00f3n, excomunero, esp\u00eda en los c\u00edrculos liberales desde 1823, y coordinador de la polic\u00eda pol\u00edtica dependiente en exclusiva del siniestro ministro Tadeo Colomarde (polic\u00eda desconocida entonces por otros ministerios), que cont\u00f3 con agentes, agentes dobles y toda una legi\u00f3n de delatores bien pagados con fondos reservados. Al lector que sigue los art\u00edculos de nuestra p\u00e1gina web, no le resultar\u00e1 extra\u00f1o el nombre de este turbio personaje, ya que fue el que propuso a Torrijos, en 1823, que rindiera Cartagena, neg\u00e1ndose el general liberal a sus artima\u00f1as y despreciando a su persona. Regato cobraba de los fondos reservados 20.000 reales anuales. Aquella oscura polic\u00eda, desconocida incluso para una parte de las autoridades absolutistas, tuvo que ver mucho en el proceso iniciado contra Mariana de Pineda, en Granada, y tambi\u00e9n, en la trama de atraer a Torrijos a las playas de M\u00e1laga en diciembre de 1831, para acabar con \u00e9l. Lo demuestra la acci\u00f3n infame que llev\u00f3 a cabo aquel jefe de polic\u00eda llamado Salas que, procedente de V\u00e9lez M\u00e1laga, fue a entrevistarse con Torrijos a Gibraltar, para enga\u00f1arlo, sobrepasando la actuaci\u00f3n propia de la Polic\u00eda General del Reino. Tambi\u00e9n, fueron probatorias las recompensas que el gobernador pol\u00edtico militar de M\u00e1laga, Vicente Gonz\u00e1lez Moreno, otorg\u00f3 a varios agentes policiales, implicados en el plan \u201cViriato\u201d, que tuvieron despachos en la Aduana de M\u00e1laga, y que participaron, directamente, en la trama de enga\u00f1os a Torrijos. El poeta rom\u00e1ntico Mariano Jos\u00e9 de Larra (que firmaba con el pseud\u00f3nimo \u201cF\u00edgaro\u201d), asegur\u00f3, acertadamente, en su art\u00edculo \u201cLa Polic\u00eda\u201d, editado en la Revista Espa\u00f1ola, que Torrijos y sus compa\u00f1eros fueron v\u00edctima de esa polic\u00eda pol\u00edtica. Fue el general Espartero el que termin\u00f3 suprimiendo aquella polic\u00eda pol\u00edtica, el 2 de noviembre de 1840, tras presentarle el ministro de Gobernaci\u00f3n, Manuel Cortina, los cuantiosos gastos que hacia ella se derivaron por los gobiernos anteriores, efectuados con \u201cpagos al portador\u201d. A partir de ah\u00ed, se organiz\u00f3 con urgencia la Polic\u00eda de Protecci\u00f3n y Seguridad p\u00fablica.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>La Historia no juzga, relata los hechos de un personaje, o lo que sucedi\u00f3 en general, pero es el armaz\u00f3n ideal para confrontar las manipulaciones de dulcificar, con el tiempo y a conveniencia, a personajes y acontecimientos que en absoluto lo merecen.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Se sabe que la Historia no juzga, pero nos aporta el relato de lo sucedido, de los hechos, de la biograf\u00eda de un personaje, etc. Gracias a ella hemos podido se\u00f1alar, el gobierno de errores y horrores de Fernando VII, y la tr\u00e1gica herencia que nos dej\u00f3 a los espa\u00f1oles con su \u201cD\u00e9cada Ominosa\u201d.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En 2006 se llev\u00f3 a cabo una interesante encuesta en la revista \u201cMuy Historia\u201d, entre personas cualificadas y expertas, sobre los cinco personajes m\u00e1s nefastos de la historia de Espa\u00f1a. No fue casualidad que Fernando VII ocupara el puesto n\u00famero uno.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Estos fueron los expertos encuestados:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Jos\u00e9 Lu\u00eds Corral: Profesor de Historia de la Universidad de Zaragoza.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Manuel Montero: Catedr\u00e1tico de Historia de la Universidad del Pa\u00eds Vasco.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Pilar Ponce: Profesora de Historia en la Universidad Complutense de Madrid.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Gabriel Albiac: Catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda la Universidad Complutense de Madrid.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Juli\u00e1n Casanova: Catedr\u00e1tico de Historia de la Universidad de Zaragoza.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Fernando G. de Cort\u00e1zar: Doctor en Historia y Catedr\u00e1tico de la Universidad de Deusto.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Roc\u00edo Garc\u00eda: Doctora en Letras y Profesora de Historia en la Universidad de Navarra.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Cesar Vidal: Doctor en Historia y Licenciado en Derecho.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Manuel Gonz\u00e1lez: Catedr\u00e1tico de Historia en la Universidad de Sevilla.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Guillermo Fat\u00e1s: Catedr\u00e1tico de Historia de la Universidad de Zaragoza.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Antonio Rivera: Catedr\u00e1tico de Historia de la Universidad del Pa\u00eds Vasco.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">J. Enrique Ruiz-Dom\u00e9nech: Catedr\u00e1tico de Historia dela Universidad A. de Barcelona.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Gema Mart\u00ednez: Profesora de la Universidad de Zaragoza.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Jacobo Storch: Profesor de la Universidad Complutense de Madrid.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Agust\u00edn S\u00e1nchez: Catedr\u00e1tico de Historia de la Universidad de Zaragoza.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Enrique Gonz\u00e1lez: Profesor universitario y Psiquiatra.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Isidro S\u00e1nchez: Profesor de Historia de la Universidad de Castilla-La Mancha.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Juan Carlos Losada: Historiador y especialista militar.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Francisco Javier Navarro: Doctor en Historia de la Universidad de Navarra.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Antonio Mu\u00f1oz Molina: Escritor y acad\u00e9mico de la Lengua.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Enrique Gil: Doctor en Sociolog\u00eda.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Ramiro Feijoo: Ge\u00f3grafo y director de la Washington University en Espa\u00f1a.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Carlos Gonz\u00e1lez: Doctor en Historia de la Universidad Complutense de Madrid.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Gutmaro G\u00f3mez: Doctor en Historia de la Universidad Complutense de Madrid.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Javier S\u00e1daba: Catedr\u00e1tico de \u00c9tica y Filosof\u00eda de la Religi\u00f3n (Aut\u00f3noma de Madrid).<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Fernando Vallesp\u00edn: Director del Centro de Investigaciones Sociol\u00f3gicas.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000;\">Lu\u00eds Javier Gil: Diplom\u00e1tico y embajador de Espa\u00f1a en Ucrania.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>El cuadro de Gisbert \u201cEl fusilamiento de Torrijos\u201d, considerado por el Museo del Prado como \u201cUna pintura para una naci\u00f3n\u201d, representa perfectamente la dignidad de un pu\u00f1ado de hombres frente a la muerte, sentenciados sin proceso alguno por poder absoluto de Fernando VII.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Una pintura para una naci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">El cuadro del \u201cEl fusilamiento de Torrijos\u201d, recoge, entre otras cosas, tres figuras hist\u00f3ricas unidas por sus manos. En medio de las tres aparece el general Jos\u00e9 Mar\u00eda Torrijos, cuya familia hab\u00eda estado desde antiguo enraizada con la administraci\u00f3n del estado absoluto. Sin embargo, tras ver c\u00f3mo, a partir de 1814, se cometieron tantas injusticias y atropellos contra los constitucionalistas de C\u00e1diz, y sentirse plenamente identificado con las libertades y derechos que hab\u00eda aportado la Constituci\u00f3n, comenz\u00f3 su oposici\u00f3n al absolutismo. A la izquierda de Torrijos aparece, ya con los ojos vendados, Francisco Fern\u00e1ndez Golf\u00edn, el hombre que tanto trabaj\u00f3 en la elaboraci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1812, y al que le hemos dedicado un espacio anterior en este art\u00edculo; y a la derecha del general, Manuel Flores Calder\u00f3n, presidente de las Cortes en 1823. Los tres, Torrijos, Golf\u00edn y Flores Calder\u00f3n, fueron personas ilustradas. Ellos, junto al resto de sus cuarenta y seis compa\u00f1eros de infortunio, cayeron en M\u00e1laga en la fr\u00eda ma\u00f1ana del 11 de diciembre de 1831, por intentar que Espa\u00f1a tuviera libertades muy necesarias y sus habitantes fueran ciudadanos con derechos pol\u00edticos, en el marco de un sistema constitucional. Hoy sabemos, que ellos fueron con los llamados \u201cVientos de la Historia\u201d, pues nuestro pa\u00eds est\u00e1 constituido en un Estado social y democr\u00e1tico de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jur\u00eddico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo pol\u00edtico. La soberan\u00eda nacional reside en el pueblo espa\u00f1ol, del que emanan los poderes del Estado, y la forma pol\u00edtica del Estado espa\u00f1ol es la Monarqu\u00eda parlamentaria. Por esos ideales murieron Torrijos y sus compa\u00f1eros.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>El que no fue con los \u201cVientos de la Historia\u201d fue el siniestro r\u00e9gimen absoluto de Fernando VII.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Con este ep\u00edlogo decimos adi\u00f3s al \u201cdifamado\u201d. Como tantos otros personajes sombr\u00edos y tr\u00e1gicos para sus pueblos (hay una espeluznante colecci\u00f3n de ellos a lo largo de la Historia mundial), la mentalidad de Fernando VII estuvo enfocada a mantener a toda costa su poder absoluto, utilizando para ello variados m\u00e9todos violentos para <\/span><\/strong><strong><span style=\"color: #000000;\">la represi\u00f3n. Sol\u00eda decir que rend\u00eda s\u00f3lo cuentas a Dios, pero ignor\u00f3 algo importante: cuando un rey tiene sometido a su pueblo, a un r\u00e9gimen de injusticias, abusos, falta de derechos y libertades, no es un rey, se convierte en un tirano.\u00a0\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Asociaci\u00f3n Torrijos 1831\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 27\/04\/2025 A base de voluntad y mucha dedicaci\u00f3n, integrantes de nuestro colectivo han forjado durante m\u00e1s de treinta a\u00f1os una extensa biblioteca, necesaria para el saber de nuestro caminar asociativo, al estar dedicada al segmento de estos cuatro periodos de la historia de Espa\u00f1a: Guerra de la Independencia (1808-1814), Sexenio Absolutista (1814-1820),&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7046,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[22,213],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7045"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7045"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7045\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7050,"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7045\/revisions\/7050"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7046"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7045"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7045"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.torrijos1831.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7045"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}